Peñarol arrancó su temporada 40 con una victoria a la antigua: coraje, defensa y un triple que valió oro
El Verdinegro superó al campeón Gimnasia por 62 a 57 en el Polideportivo Islas Malvinas, con Pérez Tapia como goleadory un cierre a base de corazón. Arrancó la Liga Nacional 2026/27 y los del Pueblo Viejo ya suman una sonrisa en el bolsillo.
Hay debuts que se parecen a una mudanza: uno abre la puerta, mira el sillón que sigue en el mismo lugar de siempre, respira y dice bueno, acá estamos otra vez. Así arrancó Peñarol su campaña número 40 en la elite del básquet argentino, sin ascensos ni descensos, sin sobresaltos, con la tranquilidad de quien ya se mudó cuarenta veces a la misma casa. Y lo hizo como le gusta a la gente del Pueblo Viejo: con el overol puesto, con la defensa como escudo y con un triple que llegó justo cuando el aire empezaba a faltar.
El 62 a 57 sobre Gimnasia de Comodoro Rivadavia, nada menos que el campeón defensor, dejó en claro que los de Leandro Ramella no están dispuestos a regalar nada. El partido, áspero y trabado como suelen ser los inicios de temporada, se decidió en los detalles. Agustín Pérez Tapia, de los más firmes de la noche, terminó con 16 puntos y cuatro rebotes, mientras que Andrés Jaime, siempre eléctrico, firmó 12 puntos y ocho asistencias. El base metió además un triple que valió oro: cuando iban cuatro minutos del último cuarto y el local llevaba un espantoso 1 de 19 desde el perímetro, se animó,encazó y desahogó a la tribuna. La diferencia pasó de tres a seis y, a partir de ahí, fue cuestión de aguantar.
El parcial del tercer cuarto, la diferencia que sostuvo todo
Durante el primer tiempo el trámite fue de ida y vuelta, casi un partido de barrio donde cada posesión cuenta más que el reloj. Peñarol ganó el inicial 17 a 14, Gimnasia se puso arriba en el segundo y el entretiembro llegó con un ajustado 30 a 29 a favor del local. Todo se definió en un tercer período que, sin brillar, mostró la personalidad del equipo: con la eficiencia por el suelo y el aro como enemigo, los marplatenses sacaron a relucir su mejor versión, la que no aparece en los rankings de estadísticas pero sí en los partidos cerrados. Un parcial de 14 a 6 los llevó al último descanso arriba 44 a 35, una diferencia que terminó siendo el colchón de la noche.
En el cierre, cuando el campeón apretó, apareció Iván Basualdo con dos libres que sellaron el resultado y dejaron a los del Pueblo Viejo con esa sonrisa de debut conforme. Cinco puntos parecen pocos en la hoja, pero en una liga que empieza a pedir credenciales, ganar vale más que golear. El equipo de Comodoro, que viene de levantar el título, mostró que todavía es un rival de cuidado, pero esta vez chocó con una defensa que no lo dejó respirar.
La noche también dejó victorias visitantes para arrancar el torneo
- Argentino de Junín se hizo fuerte en su cancha y venció a Ferro Carril Oeste por 79 a 68, en un partido de la primera fecha donde los locales marcaron diferencias desde el segundo cuarto.
- Instituto, en el inicio de su gira por Corrientes, superó a San Martín por 81 a 73, con Xavier Carreras como figura y 19 puntos en su cuenta personal.
Ahora, mirando de reojo lo que viene, el dato más importante del debut no fue Pérez Tapia ni el triple salvador de Jaime, fue la defensa del último cuarto, esa que sostuvo ventajas en los minutos donde la liga se gana de verdad. Si el Verdinegro logra mantener esa intensidad cuando el fixture apriete, va a pelear bien arriba. Y si no, me quedo con el derecho de haberme equivocado: es la primera fecha, los equipos todavía están sacándole el polvo a la muñeca y las certezas aparecen más tarde. Pero empezar con el campeón en el bolsillo no es cualquier cosa, y esta vieja guardia del básquet argentino lo sabe mejor que nadie.
