Samuel L. Jackson tiene una debilidad confesada: vuelve siempre a "Memoria letal" y lo cuenta como si fuera un secreto a voces
El actor estadounidense repasó sus más de cien películas y se quedó con el thriller de 1996 dirigido por Renny Harlin. En la nota, el detrás de escena del filme que mezcló acción, amnesia y un guion vendido a precio récord.
"Una buena película es la que te hace sentir algo", decía el poeta sanjuanino Juan Carlos Gené cuando hablaba del arte que no se olvida. Y algo de eso parece haber quedado flotando en la memoria de Samuel L. Jackson, porque cuando le preguntaron con cuál de sus películas se quedaría para volver a verla, el actor no dudó ni un segundo: eligió Memoria letal, el thriller de acción de 1996 que él mismo describe como su favorita, sin medias tintas y con la convicción de quien está contando algo que le sale del corazón.
Lo primero que uno tiene que hacer para entender la elección es meterse en la película misma, esa que en inglés se llama The Long Kiss Goodnight y que en la Argentina conocimos como Memoria letal. La historia arranca con una mujer que se despierta sin recuerdos, llamada Samantha, que da clases en una escuela y lleva una vida tranquila hasta que un accidente empieza a devolverle pedazos de un pasado que ella no sabe que tiene. Para investigar quién es realmente, contrata a un detective privado medio desprolijo pero de buen corazón, que es justamente el personaje de Jackson. Y lo que va apareciendo en esa pesquisa es de las cosas más desquiciadas que uno puede imaginar: resulta que Samantha, antes de perder la memoria, era una asesina de elite de la CIA conocida con el nombre clave Charly, y que hay un montón de gente muy pesada que quiere eliminarla antes de que se acuerde de todo.
Mitch Hennessy, el detective que se ganó el corazón del actor
“Mi personaje favorito es una especie de detective privado un tanto excéntrico, un tipo un poco loco: Mitch Hennessy de Memoria letal. Me encanta esa película, me lo pasé genial con Geena Davis.”Samuel L. Jackson
El lugar donde la película fue rodada también ayuda a entender por qué se ganó ese lugar en el corazón del actor. La historia se mueve entre una ciudad chica de Estados Unidos que parece de postal y los escenarios más inquietantes de la costa este, con un montaje que va de la vida cotidiana a la acción más descarnada, y Jackson suele recordar el rodaje como una experiencia muy disfrutable, sobre todo por el vínculo que construyó con Geena Davis, que interpreta a Samantha. Esa dupla, que parece imposible al principio -ella con cara de maestra seria, él con su histrionismo de siempre-, termina siendo el motor de una película que mezcla thriller, humor y un montón de escenas de acción que hoy se ven con otra paciencia.
El guion que se pagó como un departamento
- El guion de Shane Black se compró por 4 millones de dólares, cifra récord para la época.
- El presupuesto total de la película fue de 65 millones de dólares.
- La recaudación mundial llegó a 95 millones, lejos del beneficio esperado por la productora.
- Con el tiempo se convirtió en película de culto y se pensó en una secuela con Renny Harlin como director, aunque el proyecto no prosperó.
A mí, lo confieso, esta historia me resulta particularmente entrañable, y creo que tiene que ver con algo que excede lo cinematográfico: cuando un actor con la trayectoria de Jackson, que ha trabajado con Tarantino, con Spielberg y con medio Hollywood, dice sin rodeos que su película favorita para revisitar es esta, está diciendo algo sobre el afecto, sobre el hecho de que a veces uno elige quedarse con las películas que le dieron alegría en el rodaje, no necesariamente con las que más taquilla cosecharon. Y eso, para mí, es una de las cosas más humanas que le puede pasar a una estrella de su tamaño.
Si a usted, que está leyendo esta nota, le picó la curiosidad, Memoria letal está disponible en plataformas de streaming y en formato físico, con copias que suelen conseguirse en librerías especializadas en cine. Se puede ver en casa, en una noche de sábado, con la tranquilidad de saber que está ante una de esas películas que el propio protagonista considera su favorita, algo que no es poco decir cuando vienen de la mano de Samuel L. Jackson.
