Samuel L. Jackson y la película que, según sus propias palabras, le cambió la vida antes que "Pulp Fiction"
El actor repasa en una masterclass cómo un rodaje junto a Bruce Willis le anticipó lo que se venía y por qué la tercera entrega de la saga "Jungla de cristal" terminó siendo su verdadero trampolín a la fama masiva, con cifras de recaudación que lo dejaron bien claro.
A mí siempre me gustó pensar que la carrera de un actor se define por ese momento exacto en el que deja de ser uno más del elenco para convertirse en una presencia que el público reconoce en la calle, en el súper, en la fila del cine. Y cuando uno escucha a Samuel L. Jackson contar cómo fue ese punto de inflexión en su vida, la historia se vuelve más interesante de lo que cualquiera esperaba, porque no fue la película que todos tenemos en la cabeza la que terminó de catapultarlo, sino otra bien distinta que muchos recordamos de chico pero a la que quizá no le dimos el peso que realmente tuvo en su trayectoria.
Jungla de cristal: La venganza
La historia arranca en 1994, cuando Jackson ya era una cara conocida dentro de la industria de Hollywood pero todavía no había dado ese salto al reconocimiento masivo. Ese año apareció en "Pulp Fiction", la película de Quentin Tarantino que recaudó 213 millones de dólares en todo el mundo, fue un fenómeno de crítica y le valió al actor una nominación al Óscar al mejor actor de reparto. Cualquiera hubiera dicho que ese era el momento bisagra de su carrera, el instante en que Samuel L. Jackson pasaba de ser un actor de culto a ser una estrella. Sin embargo, el propio Jackson se encarga de marcar una diferencia y de contar, con una claridad que sorprende, que la película que realmente le cambió la vida fue otra.
“"'Pulp Fiction' fue genial. 'Jungla de cristal: La venganza' fue mejor."”Samuel L. Jackson, en una entrevista para Masterclass
Lo más lindo de este recuerdo, y lo que a mí me termina de ganar como, es la escena que Jackson describe del rodaje de "Jungla de cristal: La venganza", la tercera entrega de la saga, donde él interpretaba a Zeus y compartía elenco con nada menos que Bruce Willis. Cuenta que, mientras trabajaban juntos, Willis se acercó y le dijo algo que sonaba a pero que terminó siendo una descripción exacta de lo que vendría: "Cuando esta película salga, va a cambiarte la vida". Jackson, descreído como cualquiera de nosotros hubiera estado en su lugar, le retrucó preguntándole qué pasaba entonces con "Pulp Fiction", en la que ambos también participaban. La respuesta de Willis fue de esas que quedan grabadas a fuego: "'Pulp Fiction' va a ser buena, pero esta te va a cambiar la vida".
Y el tiempo, claro, le terminó dando la razón a Willis de la manera más contundente que se pueda imaginar. "Jungla de cristal: La venganza" recaudó 365 millones de dólares en todo el mundo y se convirtió en la película más taquillera del año a nivel mundial, con Jackson en el papel de Zeus, un personaje que el público adoptó con un entusiasmo pocas veces visto y que todavía hoy sigue siendo uno de los más recordados de la saga. Lo que para muchos fue una película de acción más del montón, para Jackson fue literalmente el día en que su vida cambió para siempre.
- La gente me grita mis frases en la calle, simplemente está pasando. Las cosas habían cambiado.
- La manera en la que podés negociar o elegir el tipo de cosas que te llegan es muy diferente.
- Ese es el momento donde triunfás.
A partir de ese punto, Jackson construyó una de las carreras más prolíficas y queridas de Hollywood, con presencia en franquicias de alcance global y con un lugar en el imaginario popular que muy pocos actores consiguen. Pero a mí lo que me queda dando vueltas es la imagen de ese Bruce Willis joven, en pleno rodaje, parándose al lado de su compañero y anticipándole lo que se venía con una seguridad que parece de otro mundo. A veces uno se cruza con alguien que ve cosas que uno todavía no puede ver, y en este caso Willis le acertó de lleno. Por eso, cuando alguien me pregunta cuál fue la película que cambió la carrera de Samuel L. Jackson, yo ya tengo la respuesta que el propio Jackson se encargo de dar: no fue Tarantino, fue Zeus.
