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Lunes, 2 de noviembre de 2026
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Un portazo que salió caro: el costo de irse a mitad de partido en Guayaquil

Ugo Carabelli dejó la cancha con el 5-5 del primer set, alegó el estado del court y la ATP le aplicó la descalificación, la pérdida de puntos y de premios.

Por Facundo YacanteDeportes · · hace 2 h
Un portazo que salió caro: el costo de irse a mitad de partido en Guayaquil

Hay decisiones que uno toma en caliente y que, a la hora de hacer la cuenta, pesan como una heladera en el quinto piso. Eso fue lo que le pasó a Camilo Ugo Carabelli en los cuartos de final del Challenger de Guayaquil, cuando con el partido 5-5 en el primer set recogió sus cosas y se fue rumbo al vestuario.

El torneo venía complicado por las lluvias de los días anteriores, y el porteño argumentó que la cancha no permitía jugar. "Está horrible la cancha. No se puede jugar. Todo el día acá", le dijo al umpire, que le preguntó: "Cami, ¿qué hacemos?". No hubo caso: no volvió.

La cuenta que llegó rápido

La supervisión del torneo lo descalificó por default en el acto y le dio el pase directo a semifinales al brasileño Joao Lucas Reis da Silva. Al público no le gustó la escena: hubo silbatina mientras el jugador salía del predio.

  • Pérdida de los 12 puntos de ranking que había sumado al llegar a cuartos.
  • Retiro de los 3.095 dólares en premios acumulados hasta ese momento.
  • Descalificación por default en el partido.
  • Posible multa adicional que analiza el comité de disciplina del torneo.

Lo que dice el reglamento

Según el Código de Conducta de la ATP, abandonar el área de juego sin autorización puede costar multas de entre 3.000 y 5.000 dólares. Es decir, el golpe económico podría engordar sobre lo que ya se había perdido, y eso es lo que hoy tiene en vilo al jugador.

Lo que me pasa por la cabeza es lo siguiente: uno entiende la bronca de estar parado en una cancha mojada, con el cuerpo cansado y la sensación de que nada sale bien. Pero también es cierto que un Challenger no es un lugar donde se pueda tirar la toalla sin pagarla. La frontera entre protestar y romper es finita, y acá se cruzó.

El episodio deja sobre la mesa la vieja discusión de siempre en este circuito: qué hacer cuando el clima manda y las canchas no están en condiciones, y hasta dónde llega el margen de decisión de un jugador. La pregunta sigue abierta, y el bolsillo de Ugo Carabelli ya tiene la respuesta a su manera.

FY

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