Verónica vende dos plantas a cambio de 15,5 millones de dólares y traspasa 225 puestos para aliviar una deuda superior a los 118.000 millones de pesos
La láctea acordó ceder sus establecimientos de Clason y Suardi a Lacterra y Copalac, dos sociedades que ya operaban allí bajo contratos de fasón. La operación, que depende de la Justicia comercial, apenas cubre una quinta parte del pasivo total declarado por la compañía, en concurso preventivo desde agosto.
La empresa láctea Verónica, fundada en 1923 en la provincia de Buenos Aires y con producción radicada en la provincia de Santa Fe, avanza en la venta de dos de sus tres plantas fabriles con el objetivo declarado de hacer frente a una deuda que, al 30 de junio de 2026, se contabilizaba en 118.496 millones de pesos. Bajo concurso preventivo desde agosto, la compañía suscribió acuerdos para desprenderse de sus establecimientos de Clason y Suardi, operaciones que involucran la transferencia del inmueble, la maquinaria y los activos vinculados a cada uno, además del traspaso de los 225 empleados que allí se desempeñan.
Los montos y los compradores
La planta de Clason quedaría en manos de Lacterra S.A.S. por 9 millones de dólares, en tanto que la de Suardi sería adquirida por Copalac S.A.S. por 6,5 millones de dólares. En conjunto, ambas transacciones sumarían 15,5 millones de dólares, cifra que representa apenas cerca del 20% del pasivo total declarado por Verónica en el expediente judicial, que ronda los 77 millones de dólares convertidos a esa moneda.
Las dos firmas compradoras no son para Verónica: ya operaban en esos mismos galpones bajo la modalidad de fasón, es decir, un esquema contractual en el que una compañía elabora productos en instalaciones ajenas, utilizando equipamiento de terceros. Copalac comenzó a utilizar la planta de Suardi el mes pasado, lo que permitió reactivar una fábrica que llevaba ocho meses sin actividad. En Clason, en cambio, Lacterra suscribió un acuerdo similar en julio, aunque la producción todavía no se puso en marcha porque las instalaciones se encontraban en tareas de acondicionamiento, paralizadas desde enero.
Los pedidos de la Justicia y el escenario de la deuda
Las operaciones quedaron incorporadas al expediente del concurso preventivo que tramita ante el Juzgado Comercial N° 17, donde se solicitó a la empresa que acredite los estatutos y la composición accionaria de ambas compradoras, que detalle los criterios con los que fueron elegidas, que exhiba sus antecedentes comerciales y financieros y que precise si existieron otras ofertas consideradas durante la negociación.
- Obligaciones comerciales: 26.861 millones de pesos.
- Deuda fiscal y previsional: 76.245 millones de pesos.
- Deuda laboral: 10.357 millones de pesos.
- Deuda financiera: 4.211 millones de pesos.
- Otros conceptos menores, que completan el total de 118.496 millones de pesos declarados al 30 de junio de 2026.
La tercera planta de la compañía, ubicada en Lehmann, permanece sin actividad, sostiene a 112 empleados en su plantilla y constituye la próxima pieza que la empresa deberá definir. En paralelo, el cuadro de situación que la propia Verónica atribuyó a su crisis combina una contracción del 26,5% en los volúmenes de venta durante 2025, al pasar de 94.798 a 69.692 toneladas, con pérdidas por 28.549 millones de pesos en su último balance anual, frente a una ganancia de 3.414 millones registrada en el ejercicio previo, en un contexto en el que la compañía dejó de abonar salarios desde enero.
La mirada del sector permanece entonces puesta en la resolución del Juzgado Comercial N° 17 respecto de la homologación de las ventas a Lacterra y Copalac, instancia que constituye la próxima fecha relevante a observar para dimensionar el grado de recuperación que la láctea podrá imprimirle a su concurso.
