Vuelve el dios de la destrucción y esta vez se mueve mejor que nunca: así se viene el nuevo Dragon Ball Super
Toei Animation mostró el primer adelanto de Dragon Ball Super: Beerus, un remake de los primeros arcos de la saga con una animación renovada que divide aguas entre los fans: hay quienes celebran el salto de calidad y quienes piden a gritos material verdaderamente inédito.
Arrancamos con una frase que me quedó dando vueltas: «la animación es el mejor argumento que tiene esta producción». La dijo alguien muy cercano a la producción, alguien que conoce el paño por dentro y que sabe que, en tiempos de expectativas infladas, lo único que puede sostener una apuesta así es que las escenas se muevan como tienen que moverse. Y por lo que se vio en el primer tráiler que acaba de soltar Toei Animation, vaya si se mueven.
La resurrección de un dios (y de una historia ya conocida)
Antes de meternos de lleno con la noticia, vale la pena situarnos: estamos hablando de Dragon Ball Super: Beerus, una nueva serie animada que no es otra cosa que una remake de los primeros arcos de Dragon Ball Super. O sea, la misma historia que ya vimos, pero con otra facha. El material de base nos recuerda que esta trama tuvo al menos tres versiones anteriores y que, en consecuencia, los seguidores más veteranos la tienen más que masticada.
Para no perder a nadie: la primera vez que se contó esta parte de la historia fue en marzo de 2013 con la película La batalla de los dioses. Después llegó la versión manga en junio de 2015, escrita por Toyotaro con la supervisión del propio Akira Toriyama, que fue ampliando la trama más allá de lo que mostraba el film. Y semanas más tarde, ya en julio del mismo año, arrancó el anime que adaptó ese manga y que terminó volverse una de las series más vistas de la franquicia. Ahora, con Dragon Ball Super: Beerus, vamos por la cuarta vuelta sobre los arcos de Beerus y Freezer, y la tercera sobre el torneo organizado por Champa.
Lo que muestra el tráiler, según lo que trascendió, es una animación con un nivel muy alto y un ritmo más ágil, sin el relleno que muchas veces se le criticó a las versiones anteriores de la saga. Lo que también muestra, y eso es lo que genera ruido, es que la serie no se va a quedar en el arco de Beerus: va a abarcar también la historia de Freezer —la equivalente a La resurrección de F— y el torneo contra Champa. Lo que todavía no se confirmó es si la producción se anima a ir más allá de ese punto o si se va a quedar ahí, como suele decirse, en el molde conocido.
Lo que ven los fans y lo que vienen pidiendo hace rato
Acá es donde la cosa se pone interesante y, a la vez, un poquito agridulce. Porque la recepción entre los fans viene siendo, como tantas veces en esta franquicia, de las que dividen aguas: están los que se acercan por primera vez a Dragon Ball y encuentran en esta versión renovada una entrada accesible y visualmente atractiva —algo lógico, porque hoy la animación pega un salto enorme respecto de lo que se vio entre 2015 y 2018—, y están los que vienen siguiendo la saga desde hace décadas y a los que les pica un poco la lengua. Porque el manga de Dragon Ball Super tiene tres arcos enteros que siguen sin tener adaptación al anime: el de Moro, el de Granolah y la historia de Dragon Ball Super: Super Hero. Y ninguno de esos tres tiene fecha de producción anunciada.
Dicho todo esto, y para ir cerrando esta primera mirada, lo que queda flotando es una pregunta de esas que a mí, personalmente, me encanta dejar picando en la mesa de los bares: a vos, que seguís la saga o que alguna vez te cruzaste con Goku y compañía, ¿te cierra más una versión bien animada de una historia que ya conocés de memoria, o hubieras preferido que el estudio apostara por adaptar de una buena vez esos arcos inéditos que llevan años esperando su turno? Te leo, como siempre, en los comentarios.
