Argentina se quedó en el Grupo Mundial de la Davis con una paliza que dejó a Neuquén sin aire
Cerúndolo resolvió la serie con un 6-1 y 6-0 ante Alkaya después de la derrota en dobles del domingo. El equipo de Frana volverá a pelear por el título la próxima temporada.
Ganar así es como cobrar el sueldo y que encima te avisen que se equivocaron y te depositaron el doble. Argentina se quedó en el Grupo Mundial de la Copa Davis con una victoria por 3-1 sobre Turquía en el estadio Ruca Che de Neuquén, un escenario que esta vez le devolvió la sonrisa al equipo que conduce Javier Frana después del cachetazo de Seúl.
La serie estaba 2-0 gracias al sábado y parecía encaminada. El domingo, los turcos recortaron en el dobles y por un rato volvió ese cosquilleo incómodo, esa vocecita que te dice "no se te puede confiar nada". Pero no hizo falta el quinto punto. Francisco Cerúndolo entró a la cancha con la misión de cerrar la historia y la cerró con una crueldad impropia de un cruce definitorio: le ganó a Mert Alkaya por 6-1 y 6-0, en un partido que se terminó antes de que los vecinos de la zona alta alcanzaran a acomodarse en la tribuna.
El camino de los del Pueblo Viejo
El Verdinegro construyó la ventaja inicial con dos presentaciones muy distintas pero igualmente convincentes. El sábado, el propio Cerúndolo había liquidado a Yanki Erel por 6-0 y 6-4 en poco más de una hora, un trámite con olor a entrenamiento. Después fue el turno del debutante Thiago Tirante, un platense que tuvo su primera vez con la camiseta argentina en la Davis y la disfrutó como se disfruta un asado de domingo: con calma y sin apuros. Le ganó a Alkaya por 6-2 y 6-4 y desató el primer murmullo de alivio en las gradas neuquinas.
La lógica decía que el dobles del domingo era un trámite. La lógica mintió. Tuncay Duran y Arda Azkara le ganaron a Guido Andreozzi y Andrés Molteni por 6-4 y 6-4 y dejaron el marcador 2-1, recordándole a Argentina que en la Copa Davis los partidos no se ganan en la carpeta, se ganan en la cancha. Por eso el ingreso de Cerúndolo para el cuarto punto tuvo esa tensión particular: con un break se sellaba la permanencia, con un traspié había que ir a un quinto encuentro que nadie quería jugar.
No hubo suspenso. Cerúndolo cedió apenas un game y resolvió en dos sets lo que pudo haber sido una tarde larga. El partido entre Tirante y Erel, programado como quinto punto, se transformó en un encuentro informal, en una práctica con público. Una situación parecida a cuando te invitan a un cumpleaños y ya se comió toda la torta: la fiesta sigue, pero el momento clave pasó.
Lo que viene y lo que se va
- Argentina mantuvo su lugar en el Grupo Mundial y volverá a competir por el título en la próxima temporada.
- Cerúndolo fue la gran figura de la eliminatoria con dos victorias en singles, incluido el punto decisivo.
- Tirante debutó en la Davis con una victoria sólida ante Alkaya y se perfila como una pieza a seguir.
- Frana cumplió el objetivo de la convocatoria tras la caída por 3-2 frente a Corea del Sur en la primera ronda de los Qualifiers.
El balance que uno puede hacer mirando desde el sillón es agridulce con más dulce que amargo. Argentina ganó sus tres partidos de singles en Neuquén y perdió el único dobles que disputó. Es como tener un auto que anda perfecto en ruta y se le afloja un tornillo en la ciudad: no te deja a pie, pero te obliga a pasar por el taller antes del próximo viaje. El equipo recuperó la categoría y se dio el gusto de festejar en casa, algo que en la Copa Davis nunca está de más.
Me reservo el derecho de errar, como siempre, pero si este es el punto de partida del ciclo de Frana, la próxima parada en el calendario de la Davis puede ser otra cosa. Mientras tanto, los del Pueblo Viejo ya tienen asegurada su butaca en el Grupo Mundial. Y eso, en tiempos turbulentos, ya es un montón.
