Lunes, 14 de septiembre de 2026
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Celine Dion reapareció en París entre lágrimas, himnos en francés y un sueño cumplido después de seis años

La canadiense abrió una residencia de 16 funciones en el Plenitude Arena, volvió a cantar en vivo tras su diagnóstico de síndrome de la persona rígida y conmovió a un público que la esperaba con la misma devoción de siempre.

Por Emilio BravoCultura y espectáculos · 14 de septiembre de 2026 · hace 2 h

Le tengo que confesar algo antes de arrancar: yo no soy de los que se declaran fans a los gritos, pero cuando vi las imágenes de Celine Dion quebrándose en pleno escenario después de seis años sin pisar uno, se me apretó algo en el pecho que no esperaba. Y miren, no fue un show cualquiera el del otro día en el Plenitude Arena, ese recinto moderno que queda a las afuera de París, en esa zona nueva que mezcla hormigón, luces y un río al costado. No, no. Fue una especie de misa laica, de esas donde la gente va a reencontrarse con algo que creía perdido. Y la canadiense, fiel a su costumbre, abrió con una de sus clásicas en francés: "On ne change pas". Apenas largó la introducción, la emoción la sobrepasó y tuvo que parar. Frente al público, reconoció con una honestidad que desarmó: "Me había prometido no llorar. No cumplo mis promesas". Después, ya recompuesta, agregó: "Pero estoy muy feliz de verlos a todos. Los extrañaba. Voy a cantar para ustedes sin llorar".

"Acabo de cumplir un sueño"

Lo que se vio esa noche fue el cierre de un capítulo largísimo, abierto allá por 2019, cuando Dion había empezado a delinear su última gira y el mundo todavía no sabía lo que se venía. En 2022, la artista blanqueó públicamente que le habían diagnosticado el síndrome de la persona rígida, una enfermedad neurológica y autoinmune bastante rara que compromete el control muscular y puede provocar espasmos severos. La condición la obligó a cancelar la gira entera y a mantenerse lejos de los escenarios durante años. Por eso, cuando volvió a pararse frente a un micrófono, no fue un regreso más: fue un regreso con todas las letras, con todo el peso y con toda la fragilidad que uno se imagina en un trance así.

Durante el concierto, la canadiense habló del proceso que atravesó para aprender a convivir con la enfermedad. "Al convivir con ello día tras día, he llegado a aceptarlo. Y he decidido convertirlo en mi razón de vivir", dijo. Y enseguida se acordó del acompañamiento que recibió en ese período, y de la promesa que se había hecho a sí misma: "Prometí volver, regresar a los escenarios. Así que aquí estoy: cantando para ustedes y para mí, ¡cantando en vivo!". Uno la escucha y entiende que no es un lugar común: es alguien que se entrenó para cantar con todo el cuerpo y ahora tiene que negociar con ese cuerpo todos los días.

Una residencia con fecha de arranque y fecha de cierre

  • La residencia en el Plenitude Arena comprende 16 funciones entre septiembre y octubre de 2026.
  • La serie se extiende además con otras diez funciones ya confirmadas para mayo de 2027.
  • El show se construyó como un recorrido por su carrera, con guiños a su repertorio en francés y a sus himnos en inglés.
  • El cierre de la primera noche funcionó como una declaración personal: "Muchas gracias. Acabo de cumplir un sueño".

A mí, que me tocó seguir la transmisión a la distancia, lo que más me quedó dando vueltas fue la frase con la que ella misma resumió la velada: "Muchas gracias. Acabo de cumplir un sueño". Porque uno, como espectador de la vida pública de esta mujer durante décadas, sabe que no es cualquier cosa escucharla decir algo así. Es Celine Dion, la de los desmesurados, la del poder vocal que parecía un milagro de la ingeniería acústica. Y ahora, con todo en contra, volvió. Volvió con la voz hecha trizas por la emoción en el arranque, volvió con la enfermedad a cuestas y volvió, sobre todo, con la decisión firme de no dejar que el escenario se le escapara de las manos. Habrá que ver cómo se sostienen las próximas funciones, cómo responde el cuerpo a la exigencia de cantar en vivo noche tras noche, y cómo evoluciona un público que, a juzgar por lo de la otra noche, está dispuesto a bancarla con la misma devoción de siempre. Por ahora alcanza con decir lo que ella dijo: el sueño se cumplió. Y recién empieza.

EB
Emilio BravoCultura y espectáculos

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