Cerúndolo pasó la primera en Shanghai y ya tiene revancha en la mira
El argentino venció al ruso Safiullin en sets corridos, con tie break incluido, y se metió en la tercera ronda del Masters 1000 donde lo espera Mensik, al que ya le ganó hace una semana en Beijing.
Hay algo de esa sensación de cuando llegás a la oficina el lunes a las nueve, te sentás y pensás: bueno, ya está, otra semana. Eso es exactamente lo que sintió Safiullin cuando vio a Cerúndolo del otro lado de la red. Le duró lo que dura un café chico. El argentino, número 20 del mundo, lo despachó por 7-6 y 6-3 en apenas una hora y media de partido y se acomodó en la tercera ronda del Masters 1000 de Shanghai.
Cómo se resolvió el partido
El primer set fue de esos que a uno le suben la presión arterial. Parejo, con ambos sosteniendo el saque sin grandes sobresaltos, hasta que el tie break apareció como convidado de piedra. Ahí el porteño mostró los dientes: ganó el desempate por 7-5 y se llevó el set más importante del encuentro. A partir de ahí, Safiullin se cayó, como le pasa a cualquiera cuando el rival le marca la cancha en el momento justo. En el segundo parcial, Cerúndolo tomó el control y lo cerró por 6-3 sin demasiadas contemplaciones.
- El servicio fue el arma clave del argentino: ocho aces y el 81% de los puntos ganados con el primer saque, números que estadísticas como estas son las que a uno le llenan el ojo del estadio.
- Cerúndolo jugó su primer partido del torneo y lo resolvió sin pasar sobresaltos más allá del primer set, algo que siempre es bueno para arrancar en una superficie nueva.
- En el ranking en vivo, aparece provisoriamente 18°, un puesto que ya había tocado en mayo del año pasado y que es su mejor marca histórica en la clasificación.
Lo que viene: revancha contra Mensik
Ahora sí, lo que todos esperábamos. En la próxima ronda aparece Jakub Mensik, el checo número 15 del mundo. No será la primera vez que se cruzan esta temporada. Hace apenas una semana, en Beijing, el argentino se lo llevó por 6-3 y 6-3 sin discutir demasiado. Encima, en el historial general registra tres victorias sobre Mensik, así que el checo ya le tiene bien tomado el gustito al café con leche porteño.
Cerúndolo tendrá jornada libre este sábado para descansar, recuperar piernas y comer un buen plato de pasta, y volverá a competir el domingo, no antes de la una de la mañana hora argentina. Mientras tanto, en Shanghai sigue rodando la pelota con otros compatriotas: Camilo Ugo Carabelli se cruza con Auger-Aliassime, Thiago Tirante va contra Rafael Jódar, Tomás Etcheverry se mide con Dalibor Svrcina, Juan Manuel Cerúndolo enfrenta al español Carlos Alcaraz y Sebastián Báez tendrá que vérselas con Valentin Vacherot.
Mi pronóstico, que me reservo el derecho de errar como siempre: si Cerúndolo repite el porcentaje de primeros saques de hoy y mete cinco o seis aces más, el checo no le llega ni a la sombra. Pero bueno, esto es tenis, y la pelota es redonda, aunque más bien cuadrada. Habrá que ver.
