Chojo, el policía psíquico que prefiere zafar del trabajo, debuta en la pantalla japonesa
La serie animada que adapta el manga de Shun Numa llega a la programación de otoño en Japón y todavía no tiene confirmado su desembarco en Argentina ni en otras regiones del mundo.
Lo confieso de entrada: cada vez que se cruza en mi camino una dupla despareja dentro de una comisaría, con uno que labura a reglamento y otro que hace lo posible por estirar la pereza hasta el infinito, me prendo de inmediato. Y eso me pasó cuando me topé con la noticia del desembarco de Super Psychic Policeman Chojo, una serie animada japonesa que promete hacer de las suyas a partir del 6 de octubre en la programación de otoño del país nipón, y que por estas horas no tiene todavía una fecha ni un canal confirmado para asomarse en la Argentina.Así arranca, entonces, esta historia que tiene todo el ADN del humor absurdo que tanto nos gusta: una policía que pisa por primera vez una comisaría y un compañero que, encima de tener poderes psíquicos, los usa básicamente para zafar de cualquier tarea que le toque en suerte. La combinación es un poco la del policía serio versus el vago con superpoderes, una ecuación que en el fondo nos interpela porque la vemos repetida en mil historias, pero que aquí viene aderezada con situaciones cómicas y con ese costado sobrenatural que nunca está de más.
“La llegada a otras regiones todavía no tiene un esquema confirmado. Por ahora, no se anunciaron planes de distribución internacional ni plataformas de streaming para ver los episodios. La fecha japonesa es, por lo tanto, el dato disponible sobre su lanzamiento.”Material de base
Un dojo en disputa y un yakuza de turno
Hasta ahí, lo que parece una comedia de oficina con uniforme. Pero la historia tuerce el rumbo cuando a la dupla le cae un problema que ya no se resuelve con chistes internos: unos yakuza se empecinan en quedarse con el dojo de la familia de Ippongi, la protagonista, y a partir de ahí Chojo empieza a tomarse en serio lo de ser policía. El quiebre es interesante porque obliga a alguien que viene esquivando responsabilidades a dar un paso al frente, y eso siempre le da una segunda lectura a la serie: no todo es gag cuando hay un patrimonio familiar en juego, y esa mezcla entre lo liviano y lo concreto es la que puede sostener el interés más allá del capítulo piloto.
El material de base recuerda que la historieta de origen, escrita por Shun Numa, corrió durante aproximadamente un año y alcanzó unos 65 capítulos antes de ser cancelada. Un recorrido breve, sí, pero suficiente como para que su creador se muestre optimista sobre una eventual segunda temporada que recurra a material original, apoyándose en el hecho de que la propuesta se sostiene sobre gags más que sobre una trama de largo aliento. Ahora bien, ojo con la letra chica: esa posibilidad no es lo mismo que una confirmación, y la continuidad de la serie sigue dependiendo de lo que resuelva el equipo de producción.
Lo que conviene tener a mano
- Estreno previsto: 6 de octubre en Japón, dentro de la programación otoñal.
- Origen: adaptación del manga de Shun Numa, cancelado tras unos 65 capítulos y alrededor de un año de publicación.
- Protagonistas: la policía novata Ippongi y su compañero Chojo, que usa sus poderes psíquicos para eludir tareas.
- Conflicto central: unos yakuza amenazan con quedarse con el dojo de la familia de Ippongi.
- Distribución internacional: sin anuncio de plataformas ni de fecha para la Argentina por el momento.
- Segunda temporada: el autor se mostró abierto a material original, aunque todavía no hay confirmación oficial.
Mientras llegan las novedades desde el otro lado del mundo, queda flotando una pregunta que me parece justo compartirles: a ustedes, ¿qué los engancha más de una propuesta así, la dupla policial dispareja o el humor con poderes psíquicos de por medio? Doy mi pálpito y arranco la polémica: a mí me seduce más la pareja dispareja, porque es la que sostiene el pulso humano de la historia, pero entiendo perfectamente a quien se quede con los poderes como gancho principal. Sea como sea, habrá que estar atentos al calendario oriental y, sobre todo, a ver si alguna plataforma se acuerda de que, más allá del animé, también consumimos historias de acá.
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