Con la zaga renovada y la cuenta regresiva, River visita Mar del Plata para cerrar el Clausura
Sin Montiel ni Martínez Quarta, Ponzio arma otra defensa para cerrar la fase regular ante Aldosivi, un rival que ya descendió.
Es como llegar al último día de la semana laboral con la cabeza en otra cosa: ya tenés el sueldo asegurado, pero no podés relajarte. River es ese tipo de equipo este jueves, clasificado a los playoffs y con un único objetivo a la vista.
Una zaga con piezas nuevas
Las expulsiones de Gonzalo Montiel y Lucas Martínez Quarta en la derrota 1-0 ante Boca en el Superclásico dejan a Leonardo Ponzio sin dos titulares. Los reemplazos serán Giovanni González y Lautaro Rivero, así que la línea de atrás empieza a parecer un rompecabezas armado con piezas de otra caja.
En el mediocampo también hay cambios. Aníbal Moreno y Fausto Vera no estarán, y Lucas Silva asume como volante central, un rol que ya viene ocupando en los últimos partidos. Esa es la parte del equipo que menos sorprende.
Los juveniles en el banco
Hay tres nombres que los hinchas van a mirar con curiosidad. Santiago Espíndola y Elías Núñez todavía no debutaron en Primera División, y Felipe Esquivel recibe su primera citación al plantel profesional. Para ellos, cualquier minuto es una vidriera.
El Clausura, la única puerta
River ya tiene asegurado el playoff, pero la derrota con Boca cerró la chance de jugar la Copa Libertadores por la Tabla Anual. Ahora el único camino de vuelta al torneo continental es ganar el Clausura, y el partido en Mar del Plata funciona como preparación antes de los octavos de final.
Del otro lado está Aldosivi, que ya selló su descenso a la Primera Nacional. Termina 14.° en la Zona B, por encima únicamente de Estudiantes de Río Cuarto, y además tiene un antecedente que no le gusta a nadie de River: lo eliminó en la Copa Argentina este semestre.
Para mí, el planteo es claro: River tiene que mostrar que la baja de dos defensores no le quita carácter. Si el equipo se queda enganchado en las ausencias, la fase regular termina como un examen que se rinde con cara de culpa. Ese es el verdadero desafío del jueves.
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