Dólar quieto, brecha chica y productores que miran el precio de la uva sin entender demasiado
El oficial cerró a 1.530 pesos en el Banco Nación y el blue apenas se despegó diez pesos. La calma cambiaria convive con una cosecha que llega con cotizaciones que no terminan de cerrar y un sector que se pregunta quién absorbe la diferencia.
La pizarra del Banco Nación marcó este lunes una cotización de 1.480 pesos para la compra y 1.530 pesos para la venta del dólar minorista, mientras que el blue se ubicó en 1.540 pesos en las cuevas del microcentro porteño, con una brecha que se redujo a apenas diez pesos, menos del uno por ciento entre una cotización y otra, en una jornada donde la calma cambiaria fue la nota dominante y donde la diferencia entre comprar y vender dólares en la Argentina se acerca peligrosamente a la irrelevancia estadística.
El mapa de las cotizaciones y por qué importa en el campo
El escenario cambiario que describen los operadores financieros no termina de traducirse en la tranquera. En el Oasis Este de Mendoza, donde arrancó la vendimia, el kilo de uva Malbec se está pagando entre 250 y 320 pesos según calidad y contrato, muy lejos todavía de los valores que el productor necesita para empatar los costos de cosecha, que este año volvieron a recalentarse por el precio del combustible y los fletes. Cuando se le pregunta a Hugo Rinaldi, productor de San Martín, qué hace con la cosecha, la respuesta es directa: este año entrego, cobro en pesos a fin de mes y después veo cómo paso a dólares al precio que haya, porque guardarme la uva en el tanque no me sirve si después no la puedo vender afuera.
El dólar MEP y el contado con liquidación, esas variantes que se construyen con bonos y acciones en el circuito formal, vienen siendo las herramientas que las bodegas grandes usan para hacerse de los dólares que necesitan pagar la próxima vendimia o cubrir compromisos con clientes del exterior, y la paridad casi total con el oficial les quitó la renta que alguna vez tuvieron. El blue, por su parte, dejó de ser el termómetro de la crisis para transformarse en una referencia casi decorativa, con una brecha tan chica que ya ni siquiera justifica el riesgo operativo de operar fuera del sistema.
- Dólar oficial Banco Nación: 1.480 pesos compra y 1.530 pesos venta.
- Dólar blue: 1.540 pesos venta, con brecha de diez pesos respecto del oficial.
- Dólar MEP y CCL: operan en el sistema formal con bonos y acciones, y muestran paridad con el oficial.
- Dólar cripto: disponible todos los días, incluso feriados, a través de stablecoins en plataformas digitales.
Para el productor vitivinícola, lo que termina pesando no es tanto el precio de la pizarra del lunes sino la combinación de varios factores: el tipo de cambio real con impuestos cuando exporta, el precio interno del kilo de uva que le pagan las bodegas, y el costo en dólares de los insumos importados, desde los fertilizantes hasta las botellas de vidrio. Cuando se mira esa película completa, la foto del lunes aparece más como un espejismo que como un alivio, y la pregunta de fondo sigue siendo la misma: en una economía donde el campo produce dólares pero los cobra en pesos, quién se queda con la diferencia entre lo que vale el billete verde en la pantalla del celular y lo que efectivamente recibe el que trabajó la tierra.
Queda flotando una incomodidad que ningún comunicado oficial termina de resolver, porque si el blue y el oficial se tocaron los dedos esta semana, alguien tiene que explicar por qué el productor sigue recibiendo un kilo de uva a un precio que, convertido al nuevo dólar, no le alcanza ni para pagar la cuadrilla de cosecha, y la respuesta a quién paga esa cuenta probablemente se escriba, como siempre, lejos de la finca.
