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Sábado, 17 de octubre de 2026
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El barril saltió a más de 100 dólares y recalentó la inflación mayorista de septiembre

La suba del crudo ya se traduce en el índice de precios al por mayor, donde petróleo y gas aportan casi la mitad de la variación mensual. Las proyecciones privadas apuntan a una baja gradual, pero el traslado a naftas y gasoil sigue su curso.

Por Agustina QuirogaVitivinicultura y campo · · hace 1 h
El barril saltió a más de 100 dólares y recalentó la inflación mayorista de septiembre

El precio internacional del petróleo cerró la semana pasada por encima de los 100 dólares el barril y acumula en cinco ruedas una suba superior al 11%, un movimiento que ya se coló en los indicadores locales: la inflación mayorista de septiembre marcó 3,2%, la cifra más alta desde abril, y la división petróleo y gas explicó casi el 45% de ese incremento.

Qué pasó en el mercado internacional

Qué pasó en el mercado internacional

La caída de inventarios en Estados Unidos, con una baja semanal de 8,56 millones de barriles al 9 de octubre, y la reducción del tránsito marítimo en una zona clave del abastecimiento global, que pasó de 17,15 a 11,62 millones de barriles diarios, fueron los factores que sumaron presión sobre la cotización y empujaron al crudo por encima de la barrera simbólica de los 100 dólares.

“De cada 3,2 puntos del índice mayorista de septiembre, 1,43 los aportó directamente la división petróleo y gas. El resto se repartió entre manufacturas, minerales y alimentos, pero el motor del rebrote inflacionario fue, sin matices, la energía.”Lectura del informe del INDEC

El traslado a surtidores y góndolas

El traslado a surtidores y góndolas

Para los consumidores, la nafta y el gasoil siguen siendo el canal más directo por el que el precio internacional del crudo aterriza en la economía cotidiana. La petrolera de bandera mantiene un esquema de ajuste parcial que amortigua una porción de la transferencia, pero cuando el barril sube con esa intensidad los surtidores terminan reflejando, al menos en parte, el movimiento global, y por arrastre lo hacen también los fletes, los alimentos y buena parte de los bienes que se mueven en camión.

  • Inflación mayorista de septiembre: 3,2%, registro más alto desde abril.
  • Aporte del rubro petróleo y gas: 1,43 puntos, cerca del 45% del total mensual.
  • Caída de inventarios en Estados Unidos: 8,56 millones de barriles en la semana del 9 de octubre.
  • Tránsito marítimo en zona clave: pasó de 17,15 a 11,62 millones de barriles diarios.
  • Proyección de Goldman Sachs: Brent cerca de 90 dólares en diciembre de 2026 y promedio de 80 dólares en 2027.

La contracara: más dólares por exportaciones energéticas

La contracara: más dólares por exportaciones energéticas

En el otro lado de la balanza, los precios altos del crudo engrosan las exportaciones energéticas argentinas. En los primeros ocho meses del año la balanza comercial del sector acumuló un superávit de 7.834 millones de dólares, una cifra que ya supera el saldo positivo de todo 2025 y que funciona como ancla de las cuentas externas en un escenario donde cada barril extra cuenta para sostener el frente cambiario.

Goldman Sachs Research estima que el Brent podría ubicarse cerca de los 90 dólares en diciembre próximo y promediar los 80 dólares en 2027, con una recuperación gradual del suministro desde el Golfo Pérsico y un mercado mundial que pasaría a registrar superávit a partir del cuarto trimestre de 2026. Los analistas de esa entidad calculan que unos 25 dólares por barril corresponden hoy a una prima de riesgo geopolítica; si esa prima se diluye, el alivio llegaría también a la Argentina, aunque todavía falta para eso y el camino más probable es otro: la cotización se va a mantener elevada mientras el abastecimiento no se normalice, y mientras tanto seguirá siendo una variable de peso en la cadena de precios de la industria, el transporte y, por esa vía, en cada ticket de supermercado y cada carga de combustible.

La pregunta de fondo, la que nadie termina por responder con claridad, es quién termina pagando la cuenta de un petróleo caro en un país que es productor y exportador: si el peso lo llevan los consumidores en el surtidor y en la góndola, si lo absorben las empresas en sus márgenes, o si el Estado resigna recaudación para atenuar el golpe. Hasta ahora, la respuesta parece repartida y, sobre todo, provisoria.

AQ
Agustina QuirogaVitivinicultura y campo

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