Jeanne Tripplehorn: la chica de la sonrisa serena que aprendió a brillar lejos del foco
A más de treinta años de su debut en Instinto básico, la actriz construyó una carrera de recurrente, funcionaria en sectores muy diversos, entre el cine de autor, el policial exitoso y la televisión por streaming. Recorrido por sus papeles clave, sus búsquedas actuales y lo que se viene.
Yo siempre digo que hay actrices que entran a una película y se quedan flotando en el aire, como si el plano las hubiera encontrado de paso. Jeanne Tripplehorn tiene esa cosa rara: una presencia tranquila, casi opaca cuando uno la ve por primera vez, pero que se va metiendo adentro suyo de a poquito, sin que te des cuenta, hasta que te das cuenta de que estás pendiente de cada gesto suyo. La descubrí muy chica, en una reposición televisiva de aquel thriller que marcó a toda una generación, y me acuerdo perfecto de la sensación de estar frente a alguien que no necesitaba gritar para ocupar la pantalla.
Instinto básico: el debut que la puso en el mapa
Su irrupción fue directa al centro de la escena: en 1992 Paul Verhoeven la sumó al elenco de Instinto básico, la película que le cambió la carrera a Sharon Stone y a Michael Douglas y que sigue siendo, a esta altura, una de las postales más comentadas del Hollywood de los noventa. Tripplehorn se puso en la piel de Beth Garner, la psicóloga que funciona como nexo entre el detective de Douglas y el personaje de Stone, un rol que no es el más lucido del filme pero que alcanzó para que su nombre empezara a sonar fuerte entre los estudios y loscastingdirectores de la época. Un debut así, en un éxito de esa magnitud, es una tarjeta de presentación que muy pocos actores y actrices reciben alguna vez en la vida.
La tapadera y los noventa de papeles de reparto
Al año siguiente le llegó una confirmación de élite: protagónizó La tapadera, la adaptación que Sydney Pollack hizo de la novela de John Grisham, con Tom Cruise como compañero de elenco. Era el tipo de proyecto que la consolidaba como actriz de primera línea, de esas que podían pararse al lado de las estrellas más taquilleras sin quedar aplastadas. Lo que vino después, ya en la segunda mitad de los noventa, fue una seguidilla de roles de reparto en películas muy distintas entre sí pero todas visibles: Very Bad Things, Dos vidas en un instante, Mickey Ojos Azules. Eran papeles secundarios, sí, pero eran secundarios en películas que la gente iba a ver al cine, y eso en los noventa era casi un sello de calidad.
Big Love y Mentes criminales: el salto a la pantalla chica
Con el cambio de siglo la carrera de Tripplehorn empezó a migrar, como les pasó a tantos actores de su generación, hacia la pantalla chica, que por aquel entonces empezaba a vivir una edad de oro que todavía no terminó. Su lugar en la historia de la televisión quedó escrito en Big Love, la serie de HBO sobre una familia poligámica que tuvo a Bill Paxton como cara principal y que la crítica especializada sigue recordando como una de las propuestas más audaces del cable premium de esos años. Después llegó Mentes criminales, donde se quedó durante 48 episodios entre 2012 y 2014, y eso la expuso a una audiencia masiva, de esas que se cuentan por millones, que es el tipo de visibilidad que en la industria no se desprecia ni un segundo.
Después de un impasse en 2015 y 2016, en el que no estrenó proyectos nuevos, volvió al cine con Gloria Bell, el drama con el que Sebastián Lelio reversionó su propia película chilena Una mujer fantástica y en el que comparte cartel nada menos que con Julianne Moore, John Turturro y Michael Cera. Su último estreno en salas, hasta donde llega el registro, es de 2020, lo que habla de cómo el grueso de su trabajo se fue corriendo hacia el formato serie.
La edad dorada, La lista final y Verdades ocultas: la etapa streaming
- La edad dorada: la serie de HBO ambientada en el Nueva York de fines del siglo XIX, donde se mueve en un universo de ricos y ambitionspoco disimuladas.
- La lista final: thriller de acción con un elenco encabezado por Chris Pratt, en el que participa en un arco sostenido a lo largo de toda la temporada.
- Verdades ocultas: la producción más reciente, con Ethan Hawke como protagonista, cuya segunda temporada tiene estreno previsto para octubre de 2025 y que la actriz presentó como una excepción dentro de una etapa en la que, según sus propias declaraciones, aceptó proyectos con los que no se sintió plenamente satisfecha.
En declaraciones vinculadas a Verdades ocultas, la actriz reconoció sin vueltas que a lo largo de su carrera tomó proyectos que no la terminaron de conformar, y que esa serie era, en su propia lectura, una excepción dentro de un recorrido donde las satisfacciones totales son más bien escasas. Es una confesión poco habitual en una industria donde la queja es moneda corriente pero la autocrítica pública es bastante rara, y a mí me parece una muestra de honestidad que dice mucho de cómo se para frente al trabajo. Después de más de tres décadas frente a cámara, Tripplehorn tiene currículum de sobra como para darse el lujo de decir que no todo le cerró, y eso también es una manera de cuidar el oficio.
Cómo seguirle el rastro hoy
Para quien quiera ponerse al día o revisitar su filmografía, las mejores puertas de entrada siguen siendo, a mi juicio, las dos puntas de su carrera: Instinto básico, para ver de dónde viene la actriz que hoy conocemos, y Big Love, para entender por qué la televisión la convirtió en una figura de culto. Mentes criminales es el atajo si lo que se busca es conocer a la Tripplehorn más popular y reconocible por el público masivo, y Gloria Bell, la parada obligada para comprobar que en el cine de autor también tiene lugar propio y propio. Verdades ocultas, por último, es la cita con el presente: la segunda temporada llega en octubre de 2025 por las plataformas habituales, y es la mejor oportunidad para verla en un papel central, rodeada de un equipo creativo que, según sus propias palabras, le devolvió la confianza. Yo, mientras tanto, me quedo con la imagen de la psicóloga serena de 1992 y con la idea de que algunas carreras se construyen mejor cuando uno deja de lado el ruido y se concentra en seguir eligiendo bien, un papel a la vez.
