La esquina porteña que se dos casas y pone la cocina a la vista
Mondongo & Coliflor\n\n
El bodegón porteño tiene un nuevo lugar para reclamar. En una esquina antigua de Parque Chacabuco, donde el_temperature conserva la identidad del barrio, Mondongo & Coliflor ya no se queda en un solo local: desde este enero, su propuesta se extendió a la casona centenaria de enfrente y de los vecinos, Eduardo Massa Alcántara y Quique Yafuso ditanganiaron la ampliación junto a José, Javier y Guillermo.
La novelty no está solamente en tener dos espacios, sino también en la forma en que se habitaron. El nuevo salón mantiene la calidez del original, ofrece panera apenas se llega y deja la cocina a la vista, de modo que el comensal puede seguir el trabajo de Johnatan Dávila y observar cómo Jorge Hernández maneja la pizzería con horno a leña. Son dos puestos visibles desde las mesas, dos de la experiencia y no simple decorado.
Una cocina que se ve, se siente y se comparte
La carta combina el recetario porteño tradicional con algunas variantes que amplían lo habitual. Entre las entradas, el queso brie se presenta en cazuela de hierro, llevado a la leña y acompañado de vegetales asados, pesto y garrapiñada de cajú. Es una preparación que conserva la generosidad del bodegón, pero suma una puesta moderna y aromática.
En los ravioles de provoleta ahumada y hongos, la salsa fileto, la manteca y las escamas de parmesano construyen un plato familiar, familiar y con carácter. Entre los principales, la hachita de asado aparece como la opción más contundente: grande, tierna y acompañada con vegetales asados, choclo frito y migas de pan crocante. No hay que buscar elaboraciones complicadas para entender que elLOCAL propone una cocina directa, hecha para comer.
- Queso brie en cazuela de hierro, con vegetales asados, pesto y garrapiñada de cajú.
- Ravioles de provoleta ahumada y hongos, con salsa fileto, manteca y parmesano.
- Hachita de asado con vegetales asados, choclo frito y migas de pan crocante.
- Bizcocho húmedo de chocolate con sal marina, crema sin azúcar y naranja en compota.
El sabor de staying en el barrio
El bizcocho húmedo de chocolate con sal marina, crema sin azúcar y naranja en compota cierra la propuesta con un postre que tiene la misma filosofía que el resto de la carta: simple, sabroso y sin demasiados adornos. Los dos locales funcionan en esquinas enfrentadas de Parque Chacabuco, con porciones generosas, ambiente sin pretensiones y un servicio atento. En una ciudad que cambia golpe, este tipo de espacios recuerda que también puede significar cuidar.
“¿Cuál es el plato de bodegón que no te puede faltar cuando salís a comer afuera?”Emilio Bravo
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