River pasó por arriba a Belgrano en Córdoba y Ponzio les bajó el telón a los rumores: el que manda, manda
El Millonario goleó 3-0 en el Gigante de Alberdi y completó una de sus mejores noches en el Clausura. El entrenador habló de todo: los cambios por desgaste, el nivel de Ángel Correa y las versiones que lo ponían en duda de acá a 2027. Su respuesta fue corta y filosa, como le gusta a la gente del Pueblo Viejo.
Che, hay cosas en la vida que uno no entiende. Una de ellas es cómo hay gente que sigue dudando de Leonardo Ponzio al frente de River. Es como si te dijeran que el café con leche no va con las medialunas: una herejía. Y sin embargo, ahí estaban las versiones. Bueno, este lunes en Córdoba, el técnico se tomó un mate con el asunto y lo mandó al archivo.
El partido: una de las mejores noches del ciclo
Los del Pueblo Viejo viajaron a Alberdi y borraron de la cancha a Belgrano con un 3-0 que no necesita discusión. La victoria le permite al Verdinegro -perdón, al Millonario- llegar a 16 de los últimos 21 puntos, que en criollo significa que viene peleando arriba como corresponde. Se jugó bien, se ganó cómodo y la tribuna cordobesa se fue masticando bronca.
Lo que más llamó la atención es la decisión del DT de meter mano en el equipo. Tres cambios, uno por línea, ni más ni menos. Ortega por Acuña, Moreno por Vera y Beltrán por Driussi. Tres variantes que tenían un solo motivo: el físico. Ponzio lo dijo con la simpleza que lo caracteriza, sin adornarse ni inventar excusas raras.
“Vimos que veníamos de jugar tres partidos muy seguidos, se necesitaba frescura. Algunos esperaron y hoy jugaron.”Leonardo Ponzio
Correa, el nombre propio de la noche
Ángel Correa fue la figura. No es ninguna sorpresa: el pibe tiene una calidad distinta y cuando se prenda de verdad, lo va a sufrir cualquiera. Ponzio lo trató como lo que es, un jugador de selección, y además contó algo clave: el chiquilín todavía está aprendiendo a nadar en este mar que es River. Y eso, lejos de ser un problema, es una buena noticia, porque cuando termine de entender el, va a ser un lío para los rivales.
“Va entendiendo el mundo River, que no es fácil llegar y entender todo lo que sucede alrededor, pero tiene la calidad para hacerlo.”Leonardo Ponzio
El fondo y las variantes que vienen
En defensa el equipo no la pasó del todo bien. Pasaron cosas. Ponzio lo sabe y por eso no descartó el doble cinco para lo que se viene, aunque aclaró que en Córdoba apostó por la superioridad numérica arriba, con enganche incluido. Es de esos técnicos que te explican todo sin que tengas que preguntar dos veces.
- Tres cambios por línea: Ortega, Moreno y Beltrán ingresaron por Acuña, Vera y Driussi.
- Criterio físico: el equipo venía de tres partidos muy seguidos y necesitaba aire.
- Correa marcó uno de los goles y fue la figura del partido en Alberdi.
- El entrenador dejó abierta la posibilidad de usar doble cinco en próximas fechas.
- Ponzio se mostró autocrítico con la falta de victorias previas y valoró la suma de puntos.
Los rumores y la respuesta
Y acá viene la parte que a mí más me gusta, porque Ponzio volvió a ser Ponzio. Le preguntaron por las versiones que ya le buscaban reemplazante pensando en 2027 y el hombre les contestó con una frase tan corta que parece un puñetazo. Dijo que sabe dónde está parado, que nunca le va a hacer daño a River y que eso lo deja tranquilo. Punto. Se acabó el asunto. Como cuando tu vieja te corta el celular en pleno bardo: una palabra y a otra cosa.
“Sé el lugar en el que estoy, nunca le voy a hacer daño a River y eso me deja tranquilo.”Leonardo Ponzio
Ahora bien, ¿es esto el punto de inflexión que el equipo necesitaba? Yo me reservo el derecho de errar, como siempre, pero les digo una cosa: cuando un técnico cambia medio equipo por cansancio físico, los que entran responden, el 9 hace el gol y al final te habla con esta seguridad, ojo. Ojo. Porque a River lo que le viene no es joda y si este es el piso, todavía falta el techo.
