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Salta y San Rafael levantan el telón de sus aeropuertos renovados: dos terminales que ya están cambiando la manera de viajar al Norte y a la Cuyo

El aeropuerto salteño reabrió sus puertas con una inversión de 110 millones de dólares y un salto del 65 por ciento en su capacidad operativa, mientras que la terminal mendocina de San Rafael habilitó su primera etapa y ya puede mover dos Boeing 737 en simultáneo. Te cuento, en primera persona, qué cambia para el pasajero y por qué estas obras llegan justo cuando el turismo hacia esas regiones no para de crecer.

Por Emilio BravoCultura y espectáculos · 8 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Lo dijo alguna vez el cantautor sanjuanino Jorge Rojas, en una de esas frases que quedan dando vueltas: «El camino se hace al andar». Y algo de eso tienen las dos inauguraciones aeroportuarias que casi en paralelo sacudieron el mapa aéreo del interior argentino: la del Aeropuerto Internacional de Salta, que volvió a operar el 27 de agosto con una terminal prácticamente nueva, y la del Aeropuerto de San Rafael, en Mendoza, que acaba de habilitar la primera etapa de su terminal renovada. Son dos obras grandes, pensadas a largo plazo, que llegaron para quedarse en zonas donde el turismo venía pidiendo a gritos un poco más de comodidad, de servicios y de lógica operativa.

«Salta, la linda» con aeropuerto a la altura

Antes de meterme en los números quiero que nos detengamos un segundo en el lugar, porque a mí siempre me gusta describir el espacio antes que el espectáculo. El aeropuerto salteño, que es la puerta de entrada a toda la región norte, reabrió con un hall principal nuevo, 32 puestos de check-in modernos y una ampliación de 650 metros cuadrados en el sector de embarque doméstico, a lo que se suman edificios técnicos, una subestación eléctrica nueva y un acceso vehicular totalmente renovado. La inversión total fue de 110 millones de dólares y, según los datos oficiales, eleva la capacidad operativa un 65 por ciento, un salto que no es menor para una terminal que entre enero y julio de este año ya movilizó 830.859 pasajeros: 767.968 en vuelos de cabotaje y 62.891 internacionales, con un crecimiento de 2,35 por ciento respecto al mismo período del año anterior.

Para el viajero de a pie, lo más concreto es lo que se va a encontrar cuando llegue con la valija en la mano. En planta baja van a funcionar un drugstore, un servicio de embalaje de maletas y un café de especialidad; en el preembarque doméstico se suman una tienda y un espacio de gastronomía local, una manera bastante inteligente de ir despidiendo al turista con sabores salteños antes de que suba al avión. Los bancos Nación y Macro instalan cajeros automáticos dentro de la terminal, un detalle que parece menor pero que ahorra más de un dolor de cabeza a quien llega sin efectivo. Las obras fueron coordinadas entre Aeropuertos Argentina y el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), y se nota que hubo una decisión política y empresaria de jerarquizar a Salta como hub regional.

«San Rafael, tierra adentro»

Del otro lado de la Cordillera, en Mendoza, la historia se cuenta en otra escala pero con la misma lógica de transformación. El Aeropuerto de San Rafael habilitó la primera etapa de su nueva terminal con una inversión ejecutada de 15 millones de dólares, sobre un total proyectado de 20 millones para cuando concluya la obra completa. La superficie incorporada supera los 1.790 metros cuadrados e incluye áreas de atención al pasajero, un edificio de check-in provisorio con cuatro posiciones, oficinas operativas, un nuevo sistema de manejo de equipajes con carrusel y un puesto de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Lo más significativo, para mí, es que la reforma permite procesar en simultáneo un arribo y una partida de aviones tipo Boeing 737, algo que antes no era posible y que cambia de raíz la dinámica del aeropuerto. Las obras se ejecutan en dos etapas para no interrumpir las operaciones durante la construcción, y la segunda contempla la transformación del edificio existente. Hay que recordar, además, que San Rafael ya había renovado pista, plataforma y calle de rodaje en 2023, de modo que esta nueva terminal termina de consolidar un proceso de modernización que llevaba años esperando.

«Para ir y volver»

Qué cambia en concreto para el viajero: la experiencia de embarque y desembarque se vuelve más fluida, hay más servicios gastronómicos y comerciales en el paso por la terminal, se suman cajeros automáticos y se garantiza la operatoria simultánea de dos vuelos grandes en San Rafael, lo que amplía la oferta de conexiones hacia los viñedos, los ríos y las sierras. En Salta, el salto de capacidad del 65 por ciento y los 830.859 pasajeros del primer semestre marcan el pulso de un destino que sigue en alza y que ahora tiene infraestructura a la altura de su demanda turística.

Para terminar, te dejo los datos prácticos como a mí me gusta cerrar las notas: en Salta, el Aeropuerto Internacional opera con vuelos diarios a Buenos Aires y conexiones hacia destinos regionales; los nuevos locales comerciales en planta baja y preembarque doméstico están habilitados de lunes a domingos en el horario de operaciones de la terminal, y los cajeros de los bancos Nación y Macro funcionan las 24 horas. En San Rafael, la primera etapa de la nueva terminal ya está operativa con la empresa que opera la ruta desde Buenos Aires, y los vuelos se pueden consultar en la web del aeropuerto o a través de las agencias de viaje. Los precios de los pasajes varían según temporada y anticipación, por lo que conviene reservar con tiempo, sobre todo en fechas clave como Semana Santa, vacaciones de invierno y la vendimia. Si vas a Salta, no dejes de pasar por el café de especialidad de la terminal antes de subir al avión de regreso; y si vas a San Rafael, tomate un rato para recorrer la nueva terminal y entender por qué, finalmente, el sur mendocino tiene el aeropuerto que se merece.

EB
Emilio BravoCultura y espectáculos

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