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Veinte meses sin tenis para el pibe que se confió del médico equivocado: el caso Arcuschin

Romeo Arcuschin, tenista argentino de 19 años, fue sancionado hasta octubre de 2027 tras dar positivo en un torneo ITF en Lima. Un tribunal determinó que la infracción fue involuntaria, pero igual le cayeron 20 meses de inactividad.

Por Facundo YacanteDeportes · 14 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Es como ir a la farmacia de confianza, comprar un jarabe para la tos y terminar sancionado en el laburo porque adentro venía algo que no estaba en la etiqueta. Algo así, salvando las distancias, le pasó a Romeo Arcuschin, el pibe tenista de 19 años que en diciembre de 2025 se presentó en un ITF M15 en Lima con la ilusión de sumar puntos y volvió a casa con una notificación de doping encima. Y acá estamos, todavía digiriendo el fallo.

El control antidopaje que le hicieron el 15 de diciembre del año pasado arrojó metabolitos de estanozolol y clomifeno en la muestra, dos sustancias que en el tenis están tan prohibidas como escupirle el saque al rival. La ITIA, que es la Agencia Internacional de Integridad del Tenis, le comunicó la acusación formal el 16 de febrero de 2026 y en marzo ya estaba suspendido de manera provisional. O sea: el muchacho lleva casi un año sin poder pisar una cancha oficial y todavía le falta.

El argumento de la defensa

Lo que planteó Arcuschin ante el tribunal independiente es simple, y por eso el caso tiene su mérito: él nunca supo lo que tomó. El pibe venía de una lesión, pasó por el quirófano, hizo la rehabilitación correspondiente y consultó a un médico deportivo con experiencia para recuperar la masa muscular perdida durante la inactividad. Aquel profesional le recetó un tratamiento de 30 días con medicamentos “compuestos”, palabra clave en esta historia, porque esos productos venían sin etiquetar y el médico, según lo que concluyó el tribunal, ni siquiera le dijo qué llevaba adentro. Imagúnse la situación: te tomás lo que te receta alguien que sabés más que vos, y terminás pagando platos rotos ajenos.

La audiencia se hizo el 11 de agosto de este año. El tribunal consideró que la infracción no fue intencional, algo que en estos casos modifica bastante el escenario. Pero ojo: las reglas antidopaje son claras como el agua, y dicen que el deportista es responsable de todo lo que ingresa a su cuerpo, le hayan informado o no. Esa frase es la pesadilla de cualquier atleta y la razón por la que te pasan cosas así.

La sanción final

Entre la culpa del jugador, la del médico y la del reglamento, el tribunal le puso 20 meses de suspensión. No fue la sanción máxima posible, pero tampoco una mamushka: como Arcuschin ya llevaba meses suspendido en forma provisional desde marzo de 2026, ese tiempo se descuenta del total y la inhabilidad se extiende hasta el 17 de octubre de 2027. Para ese día el pibe va a tener 21 años y va a tener que volver a ganarse un ranking que hoy está por el piso: cuando le hicieron el control figuraba en el puesto 1.802 del escalafón mundial.

  • La sanción total es de 20 meses y se cumple hasta el 17 de octubre de 2027.
  • El período de suspensión provisional desde marzo de 2026 ya fue descontado.
  • El tribunal calificó la infracción como no intencional.
  • Las sustancias detectadas fueron estanozolol y clomifeno.
  • El control se realizó el 15 de diciembre de 2025 en un ITF M15 en Lima.

Ahora, la pregunta del millón, que dejã abierta al principio: ¿alcanzó la reducción que le aplicaron o fue excesiva igual? Mi opinión, ya entrando en mi terreno y avisando que me reservo el derecho de errar: me parece un fallo intermedio que deja conformes a medias. Le creo al pibe que no sabía, y me cierra que el tribunal lo haya acreditado. Pero 20 meses para un chico de 19 años, con un ranking menor, que siguió al pie de la letra lo que le dijo un profesional “aquel profesional”, suena a castigo de manual. El reglamento es así, y Arcuschin, como cualquier atleta, debe asumir la responsabilidad más allá de la intencionalidad. Lo que no me cierra es que el médico que le recetó compuestos sin etiqueta y sin advertirle nada siga, aparentemente, tan tranquilo como estaba antes del fallo. Ahí había otra historia para investigar.

Pronóstico del editor que firma: cuando Arcuschin vuelva en octubre del 27 lo va a hacer con hambre atrasada y, si el cuerpo le responde, en dos años puede estar peleando cosas serias. Pero esa es otra nota. Esta, como verán, ya duele.

FY

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