Vojvoda se planta en Racing mientras la Academia se cae a pedazos en el Clausura
El técnico descartó renunciar tras la derrota ante Huracán en Parque Patricios, pero los números son inapelables: un triunfo en nueve fechas, último en la Zona B y a ocho puntos de los playoffs. El Globo lo dejó con la boca abierta en el Ducó y la continuidad del DT parece más una cuestión de pulso que de resultados.
Hay una vieja frase de bar que dice que cuando un técnico se sienta en una conferencia y dice "yo no me siento que no sirvo", el cielo ya está gris oscuro. Y la imagen le cabe como anillo al dedo a Juan Pablo Vojvoda, que anoche volvió a pararse frente a los micrófonos con Racing colgando de la cornisa y, en lugar de tirarse, eligió aguantarse. Como aquel vecino que ve la casa inundándose y se niega a agarrar la valija porque, total, "algo va a pasar".
El Globo lo pasó por arriba
El Verdinegro cayó otra vez, esta vez en Parque Patricios, frente a un Huracán que le ganó el partido cuando quiso. Tres derrotas al hilo, seis caídas en los últimos nueve compromisos y apenas cinco puntos de 27 posibles. Para ponerlo en criollo: la cosecha es tan flaca que hasta el kinesiólogo del plantel está pensando en hacer horas extra de, perdón, de no: de consuelo anímico.
Y acá corresponde detenerse, porque los del Pueblo Viejo siguen mirando desde abajo a todo el mundo. Último en la Zona B, a ocho unidades de la zona de playoffs cuando quedan 21 en juego. Parece mucho, suena a mucho, pero en el fútbol argentino hemos visto resurrecciones tan raras que uno ya no descarta nada. Aunque, claro, para resucitar primero hay que dar señales de vida, y Racing por ahora las da con cuenta gotas.
“Lo que se puede hacer es seguir intentando, es seguir buscando las soluciones que hoy no encontramos.”Juan Pablo Vojvoda
Lo más jugoso de la noche, igual, no estuvo en la cancha sino en la sala de prensa. Mientras Vojvoda respondía preguntas, desde el pasillo se colaron los gritos de siempre, el clásico cantito pidiendo que se vaya. Y el DT, lejos de esquivarlo, lo enfrentó de frente: "¿Quieren que abandone?, ¿Qué abandone a mis jugadores?". La pregunta quedó flotando en el aire como pelota parada que nadie cabecea, y la respuesta fue puro carácter. O puro empecinamiento, según el cristal con que se lo mire.
- Una sola victoria en nueve fechas del Clausura 2026.
- Tres caídas consecutivas y seis derrotas en los últimos nueve partidos.
- Cinco puntos sobre 27 posibles: último en la Zona B.
- Ocho unidades lo separan de la zona de playoffs, con 21 por jugarse.
- Aún tiene vida en Copa Argentina: semifinal ante Boca Juniors.
Yo, que sigo a Racing desde hace rato y vi pasar técnicos de todo tipo y color, le hago un lugar aparte a este momento. Porque una cosa es perder y otra cosa es perder mientras afuera del vestuario se escucha el pedido de renuncia. Eso desgasta, erosiona, carcome. Y Vojvoda, que se define a sí mismo como alguien que "siente un dolor enorme por mí, por mis jugadores", parece dispuesto a comerse el marrón hasta el final. Falta saber si la dirigencia piensa lo mismo o si en cualquier momento aparece el comunicado de rigor.
Lo concreto: el Clausura ya parece una causa perdida, pero la Copa Argentina sigue siendo un pasillo con luz al fondo. Esa llave con Boca, en eliminación directa, vale oro. Gana y respira, pierde y se le termina el aire. Mientras tanto, el técnico se planta, los hinchas gritan y yo me reservo el derecho de errar el pronóstico, pero algo me dice que en Avellaneda el termómetro va a seguir subiendo. Aviso: si la cosa se enfría, los números dirán que fue mérito del cuerpo técnico; si se desborda, que nadie se haga el sorprendido.
