Zverev ganó, habló y se plantó: los Grand Slams al mejor de cinco o nada
El alemán debutó con una victoria sobre Norrie en Shanghái y, ni bien firmó el boleto a la siguiente ronda, salió a bancar el formato clásico de los grandes: cinco sets, dolor y gloria, o nada.
Dicen que hay dos clases de personas en el mundo: las que piden un café chico para no pasar vergüenza y las que directamente se piden el balde de dos litros. Alexander Zverev, a la hora de hablar de los Grand Slams, es de las segundas. Ni un poquito ni tres sets: el alemán quiere los cinco completos, con todo el desgaste que eso implica. Y vaya si lo dejó claro después de su estreno en Shanghái.
Porque antes de soltar la teoría, el hombre pasó a la práctica. En la primera ronda del Masters 1000 chino, Sascha se sacó de encima al británico Cameron Norrie por 7-6 (1) y 6-4, en un partido que se resolvió en dos mangas y que tuvo una pulseada seria en el primer set, donde el desempate fue la única manera de desempatar. El segundo parcial lo manejó con una diferencia de dos games y, sin sobresaltos, metió el boleto en el bolsillo para seguir dando vueltas por el Pueblo Viejo del circuito.
Cinco sets o nada: la postura del alemán
Una vez que la raqueta se enfrió y la transpiración se secó, Zverev se sentó frente a los micrófonos y mandó un mensaje directo a quienes promueven achicar los partidos de las rondas iniciales de los Grand Slams. La idea que circula incluye pasarlos al mejor de tres, con el argumento de cuidar el físico, evitar lesiones y seducir a un público más joven, aburrido de partidos que se estiran como milanesa con poca papa. La conducción del Abierto de Australia aparece entre los que empujaron esa propuesta.
Para Zverev, eso es como cambiar un asado de tres horas por un sándwich de milanesa: práctico, sí, pero pierde la gracia. El alemán lo dijo con todas las letras y, si me apuran, se lo festejo, porque puso en juego el corazón del asunto: qué es lo que vuelve difícil ganar un grande.
“Es lo más difícil de ganar en nuestro deporte porque jugamos al mejor de cinco sets. Es una de las cosas más extremas a nivel físico a las que te podés enfrentar.”Alexander Zverev
Los jugadores, según Zverev, están del mismo lado
- Zverev dice que no conoce a un solo colega que quiera pasarse al mejor de tres.
- La propuesta apunta a rondas iniciales: menos partidos largos, menos desgaste, menos horas en la tribuna.
- Los defensores del formato largo sostienen que la exigencia física es parte del prestigio del título.
- La discusión sigue abierta: salud, negocio, espectáculo y tradición, todo mezclado en la misma bolsa.
Dicho esto, una aclaración que no sobra: Zverev no habló en nombre de un gremio ni leyó un comunicado firmado por el Consejo de Jugadores. Habló desde la suya, con su experiencia y sus tendones, y dejó picando una frase que tiene más carga simbólica que estadística. La frase, en el fondo, es una declaración de amor al sufrimiento elegante: si querés levantar un grande, bancátela cinco sets o mirá otro deporte.
Ahora bien, ojo con una cosa: mientras en Shanghái las cosas marchan al mejor de tres y los partidos suelen resolverse con más velocidad, el debate sobre los grandes se cocina aparte. Y ahí es donde el alemán se planta. ¿La moda manda y los grandes se achican, o la tradición gana y los jugadores siguen sangrando en la cancha hasta el último game? Yo, mientras escribo esto, ya sé con qué café me quedo. Y ustedes, ¿de qué lado se ponen? Me reservo el derecho de errar el pronóstico, como siempre.
