Argentina está a un paso de Turquía y el dobles tiene la palabra en el Ruca Che
Cerúndolo y Tirante dejaron la serie 2 a 0 y este domingo, desde las 11, Molteni y Andreozzi salen a buscar el punto que le permita al equipo cerrar el cruce y mantenerse en el Grupo Mundial I.
Dicen que las series de Copa Davis son como esas mudanzas de departamento: las empezás con incertidumbre, la pasás mal en el medio y respirás recién cuando tenés todo adentro del camión. Argentina, después del viernes, ya tiene dos cajas bien acomodadas y este domingo va por la tercera en el Ruca Che de Neuquén.
Los triunfos del viernes dejaron al equipo con una ventaja de 2 a 0 sobre Turquía que es casi una mano entera en el truco: Francisco Cerúndolo, número 23 del mundo, y Thiago Tirante, en el 52, ganaron sus singles y dejaron al conjunto albiceleste con el casillero a punto de caramelo. El dobles de este domingo, con Andrés Molteni y Guido Andreozzi frente a Arda Azkara y Tuncay Duran, puede ser el moño del regalo.
La serie, punto por punto
- Singles 1: Francisco Cerúndolo se quedó con su compromiso y aportó el primer punto.
- Singles 2: Thiago Tirante, en su primera Davis como local, ganó y estiró la ventaja a 2-0.
- Dobles: Andrés Molteni y Guido Andreozzi vs. Arda Azkara y Tuncay Duran, desde las 11 en el Ruca Che.
- Si el dobles no define, la jornada se completa con los singles restantes.
La cita es este domingo 20 de septiembre a las 11, hora argentina, en el estadio Ruca Che. Lo que se juega no es un detalle: el Verdinegro, perdón, el equipo argentino, pelea por volver a los Qualifiers y, sobre todo, por no caer del Grupo Mundial I. Dicho de otra manera: nadie quiere terminar el año contestando el teléfono con la noticia de que hay que empezar a remar desde abajo.
La primera Davis local de Tirante
Lo de Tirante tuvo un condimento extra. El nacido en La Plata, habitué de canchas ajenas, jugó por primera vez como local en una serie de Copa Davis y lo hizo con victoria. Después del partido se tomó un segundo para explicar lo que sintió, que es básicamente lo que siente cualquiera cuando juega un picadito en su barrio y están todos mirando: una mezcla de presión y de respaldo.
“Más allá del resultado, pude conectar con la gente, con el banco, con Javi y los jugadores, y eso me da un plus para dar lo mejor.”Thiago Tirante
Ahora la pelota pasa al dobles. Molteni y Andreozzi saben de qué se trata: el de Buenos Aires es un especialista con la raqueta en la mano y un historial largo en dobles, mientras que Andreozzi ya sabe lo que es definir series con la pala bien alta. Si el dobles resuelve, habrá asado y brindis en Neuquén. Si no, el domingo se estira hasta el quinto punto y la cosa se pone emocionante, que es la versión elegante de decir que se pone jodida.
Mi pronóstico, que me reservo el derecho de errar como cualquier periodista que se precie: Argentina cierra 3 a 0 en el dobles del mediodía y el Ruca Che termina explotando antes del almuerzo. Pero si los turcos se plantan y la historia se alarga, que nadie se extrañe: en la Davis, hasta el 2-0 a veces pide permiso antes de sentarse a comer.
