El blue se despegó cinco pesos mientras el mayorista operó con el feriado estadounidense como excusa
La jornada dejó al billete informal en $1.545 y al oficial en $1.530, con un volumen de negocios aplastado por la ausencia de operadores en Wall Street. Las reservas cedieron 23 millones y analistas privados marcan un septiembre con condiciones más calmas para el tipo de cambio.
Vamos a los números. La rueda cambiaria del lunes cerró con movimientos de magnitud dispar según la franja del mercado que se observe. El dólar blue terminó a $1.545 para la venta, lo que representó una suba de cinco pesos respecto del viernes, aunque en el balance mensual muestra una caída acumulada de diez pesos desde el arranque de septiembre.
En las ventanillas del Banco Nación, el dólar al público no registró variantes y se mantuvo en $1.530 para la venta. El promedio del sistema financiero, en tanto, se ubicó en $1.529,19 para la venta y $1.477,63 para la compra, de acuerdo con la información difundida por el Banco Central de la República Argentina.
Mayorista con suba leve y volumen mermado
El dólar mayorista avanzó $3,50 en la jornada, equivalente a un 0,2%, y cerró en $1.511,50. Con ese movimiento, acumula una suba de tres pesos en lo que va de septiembre. Desde el inicio de 202, el tipo de cambio oficial acumula un avance de $56,50, lo que representa un 3,9% en el año.
El volumen operado en el segmento de contado fue una de las notas salientes de la jornada: apenas 299,4 millones de dólares, una cifra que representa menos de la mitad de lo registrado la rueda previa. La operatoria se vio claramente condicionada por el feriado en Estados Unidos, que redujo la participación de inversores externos en los mercados financieros locales.
Reservas, analistas y panorama de fondo
Las reservas internacionales brutas del Banco Central cerraron en 50.733 millones de dólares, con una caída de 23 millones respecto del día anterior. En paralelo, analistas privados consultados sostienen que septiembre arrancó con condiciones más favorables para la estabilidad cambiaria, en un escenario que describen de la siguiente manera:
- Menor demanda de dólares para importar energía, en línea con la estacionalidad del sector.
- Mayor liquidación de divisas por parte del sector agropecuario, motor tradicional de oferta en esta época del año.
- Incremento de la oferta vinculada a colocaciones de deuda externa realizadas por el Tesoro.
- Reducción de algunas presiones cambiarias que habían predominado en los meses previos.
De cara al cierre del mes, los analistas consultados coinciden en que conviene seguir de cerca dos indicadores: el volumen diario del mercado de contado, que en jornadas como la del lunes pierde capacidad como señal por el efecto calendario, y la evolución de las reservas brutas del Banco Central, que en las últimas ruedas muestra un drenaje moderado pero sostenido. Ambos datos servirán para calibrar si la calma relativa de septiembre se traduce en una tendencia sostenida hacia fin de año.
