La facturación sube en los supermercados pero el consumo real sigue cayendo y arrastra seis meses de bajas
El INDEC confirmó que en julio los mayoristas retrocedieron 1,1% y los supermercados, 2,1% en ventas a precios constantes. Los números en pesos muestran un crecimiento engañoso: la gente compra menos y paga más por cada ticket.
El INDEC difundió esta semana el informe de ventas en supermercados y autoservicios mayoristas correspondiente a julio de 2026 y el resultado volvió a confirmar una tendencia que ya lleva medio año instalada: la facturación crece en pesos corrientes, los tickets promedios se inflan por el avance de los precios y, sin embargo, cuando se descuenta la inflación y se mira la cantidad real de productos vendidos, el consumo vuelve a retroceder. En los mayoristas la caída interanual fue del 1,1% y en los supermercados, del 2,1%, en lo que constituye la sexta baja consecutiva en el primer caso y la séptima en el segundo.
Mayoristas: mejora mensual, pero el año sigue en rojo
Mayoristas: mejora mensual, pero el año sigue en rojo
En los autoservicios mayoristas, el ticket promedio llegó a 47.535 pesos, un 31,8% más que en julio del año pasado en términos nominales, y la facturación total alcanzó 401.070 millones de pesos, con un incremento interanual del 26,3%. Esas cifras, leídas sin contexto, podrían sugerir un repunte del consumo, pero el INDEC aclara que se trata de montos a precios corrientes y que, al traducirlas a precios constantes, las ventas cayeron 1,1% frente a julio de 2025. La buena noticia, si es que la hay, es que en la comparación desestacionalizada con junio se observó una recuperación del 1,2%, lo que rompe la racha de caídas mensuales y deja abierta la expectativa de un piso en el canal. El acumulado de los primeros siete meses del año, de todos modos, sigue siendo negativo: 2,7% abajo.
Supermercados: dos comparaciones en caída y rubros con alzas nominales
Supermercados: dos comparaciones en caída y rubros con alzas nominales
Las cadenas de supermercados mostraron un panorama aún más preocupante porque cayeron en las dos comparaciones que relevan los técnicos del organismo. Vendieron 2,1% menos que en julio de 2025 y 0,7% menos que en junio de 2026, en este último caso según la serie desestacionalizada, y acumularon así siete bajas interanuales consecutivas y dos bajas mensuales al hilo, después de las mejoras registradas en abril y mayo. La facturación total fue de 2.591.042 millones de pesos, con un aumento nominal del 25,8% respecto de un año antes. Entre los rubros, las carnes lideraron la suba de facturación con un 39,5%, seguidas por verdulería y frutería, con un 30,6%, y por bebidas, con un 27,7%. Corresponde insistir en que se trata de variaciones nominales de facturación por categoría y no de mediciones de cuánto subieron efectivamente los precios ni de cuánto más se consumió de cada uno de esos ítems.
- Mayoristas: ventas a precios constantes -1,1% interanual y +1,2% frente a junio; ticket promedio de 47.535 pesos (+31,8% nominal); facturación total de 401.070 millones (+26,3%).
- Supermercados: ventas a precios constantes -2,1% interanual y -0,7% mensual; facturación de 2.591.042 millones (+25,8% nominal); séptimo mes consecutivo de caída interanual.
- Acumulado enero-julio 2026: -2,7% en ambos canales, según el INDEC.
- Agosto 2026: la consultora Scentia registró una caída de 1,5% interanual y de 0,7% frente a julio en el volumen de consumo masivo, medido en kilos, litros y unidades de productos empaquetados.
- Centros de compras: +1,9% interanual y +0,5% mensual en julio, pero -2% en el acumulado del año.
Lo que dice el organismo y lo que se ve en la góndola
Lo que dice el organismo y lo que se ve en la góndola
El contraste entre los números en pesos y los volúmenes vendidos es el dato político más relevante del informe. Mientras el INDEC muestra una facturación que crece a tasas de entre 25% y 26% interanual en ambos canales, las cantidades vendidas se contraen, lo que confirma que la dinámica responde al aumento de precios y no a una recuperación del consumo. La mejora mensual de los mayoristas y la suba de los centros de compras en julio no alcanza para revertir un acumulado que sigue claramente en rojo y que muestra a las familias ajustando la cantidad de productos que llevan del súper o del mayorista, incluso cuando mantienen o incrementan el gasto total.
En el interior del país, productores y comerciantes consultados coinciden en que el cuadro macro se replica en las ventas cotidianas, con clientes que comparan precios con más cuidado, eligen presentaciones más chicas y postergan compras de productos que antes eran habituales. El relevamiento de la consultora Scentia para agosto aporta una señal adicional al medir exclusivamente kilos, litros y unidades de productos empaquetados: allí la baja fue de 1,5% interanual y de 0,7% contra julio, con un alcance metodológico distinto al del INDEC pero con la misma dirección. La pregunta que queda abierta, y que el Gobierno, los supermercados y los mayoristas todavía no respondieron con claridad, es quién termina pagando la cuenta de un consumo que se sostiene a fuerza de inflación mientras las cantidades vendidas no dejan de caer.
