La NBA no espera a nadie: el club de los que se quedaron sin equipo antes de que arranque la 2026-27
De Portland a Dallas, de Milwaukee a Nueva York. Figuras con números importantes, campeones y veteranos de mil batallas quedaron afuera en el cierre de planteles. Acá, los casos que más ruido hicieron y los que todavía sueñan con encontrar club.
El armado de los planteles de la NBA es como la mudanza de fin de año: hacés las valijas, subís todo al camión y, cuando creés que ya está, te das cuenta de que alguien se quedó afuera. Así arrancó la pretemporada para un puñado de jugadores que, por una razón o por otra, se quedaron sin lugar antes del puntapié inicial de la 2026-27. Hay de todo: jóvenes que no explotaron, veteranos a los que el cuerpo no les da más y campeones que todavía tienen el anillo en el dedo pero ya no tienen contrato en la mano. Acá, los casos que más me llamaron la atención.
Los jóvenes que todavía no pudieron explotar
Kevin Porter Jr. es, para mí, el nombre más fuerte de toda la lista. El año pasado, en Milwaukee, firmó 17,4 puntos, 7,4 asistencias y 5,2 rebotes de promedio. Números de jugador franquicia, de los que te dan camisetas en la calle. Pero claro, los papeles no cuentan toda la historia: las lesiones lo tuvieron a maltraer y los Bucks, cuando tuvieron que decidir, lo dejaron ir. A veces alcanza con una sola palabra en un informe médico para que se caiga un contrato.
Dalton Knecht es el espejo al revés. Arrancó con el pie derecho en Los Angeles Lakers, con 9,1 puntos y 2,8 rebotes que ilusionaban a más de uno. Pero el segundo año fue un retroceso en cámara lenta: bajó a 4,2 tantos y 1,4 rebotes, y la pretemporada terminó de sentenciarlo con apenas 2,8 puntos por partido. Cuando un equipo te ve en la previa y no te firma, ya te está diciendo algo sin abrir la boca.
Jeremy Sochan tenía todo para ser distinto. Elegido noveno en el Draft de 2022, con promedios de carrera de 9,9 puntos y 5,4 rebotes, era de esos jugadores a los que les auguraban un lugar fijo en cualquier rotación. Portland le abrió la puerta y, al final, también le mostró la salida. Y Walter Clayton Jr., campeón con Florida en la NCAA y número 18 del Draft de 2025, no pasó de 7,8 puntos y 4 asistencias en su paso por Memphis. La vara en la NBA es alta y no siempre alcanza con haber sido el rey en la universidad.
Los veteranos: cuando el cuerpo te pasa la factura
Acá es donde la cosa se pone emotiva. Dwight Powell se fue de Dallas después de 12 temporadas y 768 partidos, 763 de ellos con la camiseta de los Mavericks. El último año cerró con 3,3 puntos y 4,1 rebotes. Los números ya no asustan a nadie, pero el recorrido sí: estamos hablando de un tipo que se ganó el respeto de una ciudad entera, que pasó de novato desconocido a referente del vestuario. Cuando se cruza esa frontera invisible, duele verla del otro lado.
Pat Connaughton tampoco seguirá. Fue parte de aquel Milwaukee campeón de 2021, ese que todavía se recuerda con cariño en Wisconsin, y ahora quedó libre tras su paso por Charlotte. Los anillos no te aseguran el futuro, aunque a uno le gustaría creer que sí. Bruce Brown, en tanto, se fue de New York pese a haber promediado 7,9 puntos, 3,9 rebotes y 2,1 asistencias. Y James Johnson, con 786 partidos en la liga, sigue dando pelea: es de esos nombres que uno asocia con la mesa del fondo, la de los que ya lo vieron todo y todavía se levantan para entrenar a las seis de la mañana.
- Kevin Porter Jr.: 17,4 puntos, 7,4 asistencias y 5,2 rebotes en Milwaukee.
- Dalton Knecht: de 9,1 a 4,2 puntos entre su primera y segunda temporada en los Lakers.
- Jeremy Sochan: 9,9 puntos y 5,4 rebotes de carrera, sin lugar en Portland.
- Walter Clayton Jr.: 7,8 puntos y 4 asistencias en su primera experiencia NBA con Memphis.
- Dwight Powell: 12 temporadas en Dallas y 768 partidos en la liga.
- Pat Connaughton: campeón con Milwaukee en 2021, libre tras su paso por Charlotte.
- Bruce Brown: 7,9 puntos, 3,9 rebotes y 2,1 asistencias en su último año con los Knicks.
- James Johnson: 786 partidos en la NBA y todavía sin club.
- Brandon Boston Jr. y Koby Brea (43,3% de triples en 12 partidos con Phoenix), los nombres jóvenes a seguir de cerca.
Todos ellos, desde el rookie que todavía no sacó la visa hasta el veterano que ya firmó tres contratos de jubilado, están en el mismo barco: el de los que esperan el llamado. La NBA es así, querida y temida a la vez. No te da tregua, pero tampoco te cierra la puerta para siempre. Y mientras tanto, uno mira la lista y se pregunta quién va a ser el primero en encontrar casa nueva.
Mi pronóstico, con el derecho a errar que me reservo siempre: Kevin Porter Jr. es el que más rápido va a caer parado. Es joven, tiene números y, sobre todo, tiene algo que no se compra: la oportunidad de mostrarse sano. Si los papeles lo dejan, en dos semanas tiene club. Me juego esa. Después, no me vengan con que no avisé.
