Mientras Mirtha le pelea a la tos, Juana Viale vuelve a calzarse el delantal de las mesas del domingo
La Chiqui sigue recuperándose en su casa tras la internación por bronquitis, su hija Marcela Tinayre aclaró que lo que frena el regreso es la tos persistente y, por ahora, la nieta otra vez se hace cargo del ciclo. Los invitados confirmados para la próxima emisión y el detalle de las últimas salidas de Legrand antes del susto.
Arranco esta nota con una frase que me quedó resonando de un viejo amigo sanjuanino, el cantor Carlos Torres, que cada vez que lo topo en algún pasillo de canal me repite lo mismo: "mientras haya mesa servida y alguien que la banque, la fiesta no se corta". Y algo de eso es lo que pasa hoy en el living más famoso de la televisión argentina, el de Mirtha Legrand, porque la fiesta sigue aunque la dueña de casa todavía está guardando fuerzas para volver a sentarse en su sillón. La señora tiene 99 años, hace poco más de una semana le dieron el alta del sanatorio Mater Dei después de una bronquitis que la tuvo a mal traer, y aunque ya está en su domicilio y hasta recibió visitas de amigos, lo que no termina de irse es la tos, que es justamente lo que tiene frenada la vuelta a las grabaciones del programa.
Así me lo confirmó la que sabe de primera mano, Marcela Tinayre, la hija de la diva, que salió a explicar por qué su madre todavía no reapareció en cámara: lo que falta resolver para que Mirtha pueda volver a trabajar es precisamente esa tos persistente, y mientras esa molestia no ceda, el ciclo seguirá con la conductora suplente de siempre, o sea su nieta Juana Viale, que otra vez se calzará el delantal de las mesas dominicales. La idea, si todo evoluciona como esperan los médicos y la propia familia, es que Legrand pueda reintegrarse en la semana posterior a esta emisión, aunque, claro, todo está atado a cómo siga la recuperación. Por ahora, entonces, la que se sentará en la cabecera de la mesa del programa será Juana, y a mí, que vengo mirando ese living desde que tengo uso de razón televisiva, no me queda más que sacarme el sombrero: sostener ese formato no es para cualquiera.
Los invitados que se vienen
Me meto de lleno en lo concreto porque a ustedes, lectores y televidentes, les interesa saber con quién se van a encontrar el domingo. La producción ya confirmó los nombres que compartirán la mesa con Juana Viale y, la verdad, la mesa viene bien servida y variada, como a mí me gusta contarla.
- Juana Repetto
- Guillermo Pfening
- Martín Menem
- Álvaro Navia
- Jésica Bossi
Pasen y lean: lo que hizo Mirtha antes de la internación
Antes de que la bronquitis la dejara a reposo, Mirtha venía con una agenda cultural bastante movidita para sus 99 pirulos, y eso siempre hay que lo celebramos. A mediados de agosto se acercó hasta el teatro Liceo para acompañar a Carlos Rottemberg en la presentación de su libro Pasen y Lean, una de esas salidas que a ella le encantan porque le permiten mezclarse con los artistas y con el público. También fue a ver Secreto en la montaña, la obra que tiene a Benjamín Vicuña y a Esteban Lamothe como protagonistas, y no se quiso perder la función de Midachi, la despedida, a la que concurrió con amigos en plan de despedida de los Midachi, ese trío que tantas veces le arrancó una sonrisa.
Lo de su compromiso con el periodismo, mientras tanto, sigue intacto como el primer día. En mayo recibió el Martín Fierro a la labor periodística femenina y ahí nomás, delante de todos sus colegas, dejó una frase que a mí me parece que define quién es ella: "Voy a ser centenaria y voy a seguir viniendo, recibiendo el beso y abrazo de todos mis colegas". Y miren, viendo cómo se está recuperando y cómo ya piensa en volver, uno le cree, porque Mirtha es de las que avisa y cumple.
La casa sin meriendas y la espera paciente
Lo que sí quedó en pausa, y vale la pena mencionarlo porque es parte del ritual que todosExtrañamos, son las tradicionales meriendas dominicales de Mirtha, que llevan ya dos semanas suspendidas y todavía no tienen fecha confirmada para la próxima reunión. En estos días en su casa, en cambio, la diva estuvo acompañada por amigos, compartió almuerzos y mantuvo encuentros con sus afectos más cercanos, siempre cuidada para que la tos no se haga la rebelde. El último parte médico del Mater Dei había sido claro al darle el alta: "Continuará con su recuperación en su casa para retomar con sus actividades lo antes posible", decía el comunicado, y ese alta se produjo un domingo por la tarde, cinco días antes de la actualización más reciente sobre su estado.
Yo, que soy de los que cree que Mirtha es una institución tanto como un programa, miro esta pausa obligada y no puedo más que pedirle al cielo que le afloje la tos y le permita volver rápido, porque esa mesa sin ella se siente rara, y a la vez celebro que Juana, su nieta, esté a la altura del reemplazo y mantenga viva la llama mientras la abuela se repone. Mientras tanto, les tiro la pregunta que me hago todas las semanas, y que hoy les traslado a ustedes: ¿qué invitados les gustaría ver en las próximas emisiones del ciclo cuando Mirtha, finalmente, pueda volver a su sillón?
