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Sábado, 17 de octubre de 2026
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A los 63 años, una jubilada de Lobos convirtió un Renault 11 en casa rodante y ya recorrió más de diez provincias

Delia Torres pasó de armar itinerarios para terceros a lanzarse sola por las rutas argentinas. Desde 2021 duerme, cocina y vive dentro de un auto adaptado. En su último viaje llegó hasta Iruya con una Citröen Berlingo preparada del mismo modo artesanal.

Por Daniela NacifEconomía · · hace 1 h
A los 63 años, una jubilada de Lobos convirtió un Renault 11 en casa rodante y ya recorrió más de diez provincias

Vamos a los números que describen la experiencia de Delia Torres: 63 años, vecina de Lobos, viajera solitaria desde 2021 y protagonista de un proyecto que comenzó con un Renault 11 modelo 1991 y hoy continúa con una Citröen Berlingo también acondicionada como vivienda. El dato más relevante para dimensionar el fenómeno es que, según reconstruyó este portal, en menos de cuatro años la mujer pasó de organizar circuitos de turismo para terceros a recorrer por cuenta propia más de diez provincias, desde Río Negro hasta Jujuy, transitando rutas nacionales y caminos de ripio sin acompañamiento permanente.

El origen del proyecto: una transformación artesanal

La pandemia funcionó como punto de inflexión en la vida de Torres. En 2019 se había mudado al campo, sobre la Ruta 41, y al comenzar a circular nuevamente las restricciones observó cómo pasaban frente a su casa casas rodantes convencionales. Sin presupuesto para adquirir un motorhome, optó por adaptar lo que ya tenía. La primera prueba fue con un Renault 11 del año 1991: almohadones, un catre viejo, mediciones de espacio y el corrimiento de asientos. La solución definitiva consistió en retirar la butaca del acompañante e instalar una cama de una plaza con cajones de guardado debajo. En la luneta trasera montó una cocina con anafe y bidones de agua; en el lateral opuesto fijó un inodoro químico portátil. El trabajo fue enteramente casero, sin taller ni asistencia mecánica profesional.

Comparado con el inicio del proyecto, el equipamiento evolucionó de manera gradual. La Citröen Berlingo que utiliza actualmente replicó el mismo criterio: autonomía, bajo costo y dependencia mínima de infraestructura. Para Torres, la prioridad siempre fue la misma: poder detenerse en cualquier estación de servicio, en cualquier pueblo al costado de la ruta, y resolver allí las necesidades básicas de alojamiento, alimentación e higiene.

El recorrido: de Las Grutas a Iruya, con desvíos propios

El primer viaje largo fue en 2021 hacia Las Grutas, en la costa atlántica de Río Negro. Estuvo aproximadamente quince días fuera de casa. En 2023 la escala se amplió: Chajarí, en Entre Ríos, fue la primera parada y desde allí el itinerario se extendió de manera orgánica. Recorrió Corrientes, llegó a Misiones, visitó las Cataratas del Iguazú y regresó por la costa del río Uruguay. En esa etapa se desvió hasta El Soberbio para conocer los Saltos del Moconá, adonde arribó con niebla y debió esperar hasta el mediodía para visualizar los saltos. También se animó a subir a un gomón, una experiencia que, según relataron fuentes cercanas, ella misma considera una de las más memorables del recorrido.

En 2024 la apuesta fue hacia el norte argentino. Viajó en caravana, transitó parte de la Ruta 40, llegó hasta Jujuy e Iruya. Ese tramo se extendió durante unos 40 días. En la provincia de Catamarca evaluó continuar hacia el Campo de Piedra Pómez, pero desistió: el auto no respondía a la subida y el viento en contra volvía imprudente el intento. La decisión ilustra un patrón que se repite en su forma de viajar, basada en la lectura permanente del estado del vehículo y de la ruta, y en la posibilidad de suspender tramos sin que eso altere el objetivo general del viaje.

  • Renault 11 modelo 1991 como primer auto adaptado: cama de una plaza en el lugar de la butaca del acompañante, cocina con anafe en la luneta trasera y baño químico portátil en el lateral opuesto.
  • Encuentro de rodanteros en General Belgrano, en 2021, como primera salida de prueba a unos 100 kilómetros de Lobos.
  • Viaje inaugural a Las Grutas, en Río Negro, con una estadía aproximada de 15 días.
  • Recorrido de 2023 por el litoral: Chajarí, Corrientes, Misiones, Cataratas del Iguazú y regreso por la costa del río Uruguay, con desvío a los Saltos del Moconá en El Soberbio.
  • Travesía de 2024 hacia el norte, con paso por la Ruta 40, Jujuy e Iruya, en una extensión cercana a los 40 días.
  • Abandono del tramo hacia el Campo de Piedra Pómez en Catamarca por respuesta insuficiente del motor y viento en contra.

En diálogo con este portal, fuentes vinculadas al entorno de la viajera precisaron que la dinámica del circuito de rodanteros fue determinante para sostener la modalidad en solitario. Existen grupos de ayuda en ruta donde un viajero puede pedir que otro, localizado en las cercanías, se acerque a asistirlo, recomiende un mecánico o indique un lugar seguro para detenerse. Torres se integró a esa red antes de iniciar los primeros trayectos largos y la considera, junto al mantenimiento constante del vehículo, uno de los dos pilares que hacen viable la experiencia para una mujer que viaja sin acompañante.

Consultada sobre los costos, Torres suele responder que la principal erogación no es la nafta ni el equipamiento sino el mantenimiento preventivo del auto, que ella misma revisa antes de cada salida. En comparación con una casa rodante comercial, la inversión inicial fue marginal: un catre, almohadones, un anafe chico y un inodoro químico. El ahorro más visible, según su propia lectura, es la ausencia de hospedaje: cada noche se resuelve dentro del vehículo, en estaciones de servicio o en paradas que ella misma selecciona leyendo el mapa y el estado del camino.

Qué mirar el mes que viene

Para quienes siguen este tipo de viajes solitarios en autos adaptados, el indicador más relevante a observar en las próximas semanas es el calendario de encuentros de rodanteros en la provincia de Buenos Aires y en el NOA. Esos eventos funcionan como termómetro de la actividad del circuito y, en muchos casos, como punto de partida para nuevas rutas. También conviene seguir la evolución del estado de la Ruta 40 en el tramoCatamarca-Salta, donde la combinación de altura, viento y ripio suele definir la viabilidad de los viajes hacia Iruya y la Quebrada de Humahuaca en los meses de transición estacional.

DN
Daniela NacifEconomía

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