Murcia le cortó el invicto al Barça con Juani Marcos como pieza clave del engranaje
El Verdinegro se impuso 100-94 en el Pueblo Viejo, con un parcial de 10-0 en el último cuarto que destrabó un partido parejo. El base argentino aportó 8 puntos, 5 asistencias y 3 rebotes para el primer triunfo de los de Sito Alonso en la Liga ACB.
Es como cuando el colectivo te deja en la parada equivocada: pensabas que ibas a llegar bien y de pronto te encontrás caminando cuadras de más. Algo así le pasó al Barça en su visita al Pueblo Viejo, donde se topó con un Murcia que, sin hacer ruido, le torció el invicto en la Liga ACB por 100 a 94. El Verdinegro, dirigido por Sito Alonso, se sacó de encima la mochila y festejó su primera victoria del campeonato.
El partido se cocinó a fuego lento, con el marcador tan ajustado que daba vergüenza ajena. Al descanso se fueron 46-46, como dos boxeadores que se estudian sin tirar la mano. En el tercer cuarto el Barça tomó el mando, pero la diferencia nunca pasó de ser un suspiro. La historia cambió de dueño en el arranque del último chico: Murcia metió un parcial de 10-0 que fue un puñal al corazón del conjunto catalán.
Juani Marcos: el base que mueve los hilos
El base argentino volvió a ser el cerebro de los del Pueblo Viejo. No tuvo números de vedette, pero sí de futbolista que entiende el juego: 8 puntos, 5 asistencias y 3 rebotes. Su triple en el primer cuarto fue el aviso de que la noche podía ser suya. Con la pelota en las manos, el Verdinegro dejó de correr y empezó a decidir.
- Jonah Radebaugh, elMotor: 16 puntos para encabezar la ofensiva local.
- Souley Boum, el francotirador: clave en el tramo caliente del último cuarto.
- Jean-Marc Pansa, el cerrojo: le dio al Murcia la defensa que el Barça no pudo romper.
- Kevin Punter, el verdugo visitante: terminó con 18 tantos y un triple que asustó sobre el final.
Cuando quedaban 23 segundos, Punter clavó un triple que puso el 96-92 y le puso un poco de picante al final. Pero los de Sito Alonso no se dejaron comer la tostada: cerraron con personalidad desde la línea de libres hasta completar el 100 final. La diferencia de seis quedó corta para describir lo que se vivió en la cancha, porque el Verdinegro siempre estuvo un paso adelante en los momentos clave.
Me quedo con la sensación de que Murcia no ganó por casualidad: ganó porque supo esperar y porque cuando el partido le pidió carácter, lo tuvo. El Barça, en cambio, se vuelve con las manos vacías y con la bronca de saber que se le escapó algo que parecía suyo.
“Pronóstico reservado el derecho de errar: si Murcia mantiene esta versión, va a ser una piedra en el zapato para más de uno en la Liga. Y el Pueblo Viejo, otra vez, va a ser una visita incómoda.”Facundo Yacante, Deportes
